Comerciantes de la alcaldía Tlalpan presentaron una denuncia pública contra el director de Gobierno, Juan Pablo Tlatempa, por la presunta apropiación indebida de un puesto semifijo decomisado por inspectores de vía pública. El bien, valuado en 20 mil pesos y con más de 20 años de antigüedad, desapareció de las instalaciones donde debía permanecer bajo resguardo oficial después de un operativo administrativo.
El caso del puesto desaparecido
María de los Ángeles García Grimaldo, dirigente de la organización de comerciantes La Esperanza, denunció que existe video que prueba cómo personal de la alcaldía subió el puesto a una camioneta oficial durante el operativo, lo que deja clara responsabilidad de las autoridades.
«Ellos pueden levantar un puesto si consideran que no tiene permiso, pero no pueden quedarse con él. La autoridad tiene la obligación de devolver los bienes decomisados. Ese puesto es una herramienta de trabajo y tiene dueño», afirmó la dirigente.
El puesto retirado cuenta con antecedentes documentados desde el año 2000, ubicándolo dentro de los llamados puestos tolerados, una figura que durante años ha permitido regular la actividad comercial en vía pública mediante acuerdos operativos entre comerciantes y autoridades.
Una práctica que rompe con la tradición
Históricamente, cuando la autoridad decomisaba un puesto, los comerciantes podían recuperar su estructura y enseres, aun cuando se les prohibiera reinstalarse en el mismo sitio. García Grimaldo enfatizó que esta práctica siempre se respetó en Tlalpan.
«Si te levantan el puesto, lo recoges y te lo llevas a tu casa. Nunca antes se habían quedado con los puestos. Esta es la primera vez que ocurre algo así», señaló la dirigente.
Los comerciantes consideran que la desaparición del puesto podría constituir un posible abuso de autoridad e incluso la apropiación indebida de bienes por parte de funcionarios públicos.
Presión sistemática y contradicciones en operativos
La denuncia va más allá del caso individual. Desde la llegada de Tlatempa a la Dirección de Gobierno se ha iniciado una presión sistemática contra comerciantes con años de antigüedad, mientras simultáneamente han aparecido cientos de nuevos puestos en distintas zonas de la alcaldía.
Según estimaciones de las organizaciones de comerciantes, al menos 300 nuevos puestos han surgido en la actual administración, particularmente en zonas como Picacho-Ajusco, Miramontes, Villa Coapa, San Fernando y la zona de hospitales.
«Nosotros mismos reportamos los puestos nuevos desde noviembre. Nos dijeron que iban a actuar, pero nunca hicieron nada. Los puestos siguen ahí», afirmó García Grimaldo, denunciando la falta de acción contra la proliferación de comercio informal no autorizado.
Falta de respuesta y protagonismo sin resultados
La dirigente también criticó la conducta del funcionario, quien ha incrementado su protagonismo público en los últimos meses difundiendo operativos y acciones de gobierno, pero sin resolver los conflictos de los comerciantes.
«Es mucho protagonismo y poca solución. Cuando lo buscamos no responde llamadas, no recibe en su oficina y se encierra para no dar la cara, mientras los operativos golpean a gente que todos los días sale a buscar su trabajo digno», denunció.
Recientemente, Tlatempa creó un grupo de ocho personas para operar en turnos nocturnos, argumentando que los 29 trabajadores de base del área no dan resultados. Esta medida ha incrementado la tensión entre comerciantes y autoridades.
Advertencia de acciones legales
García Grimaldo advirtió que podrían iniciar acciones legales si el bien no es devuelto en el corto plazo. «Una autoridad puede regular el comercio en vía pública, pero no puede quedarse con los bienes de los trabajadores», enfatizó.
Los comerciantes exigieron a la Alcaldía Tlalpan esclarecer el paradero del puesto desaparecido y devolverlo de inmediato, además de investigar el actuar de los funcionarios responsables de los operativos.
La dirigente también cuestionó el impacto político de estas acciones: «Funcionarios como él no ayudan en nada al proyecto político de la alcaldesa Gabriela Osorio ni a una eventual reelección, porque lo único que están generando es conflicto social con la gente que trabaja».