MÉXICO. La vida de Luz María, profesora jubilada de 35 años de experiencia en educación media y superior, parecía haber llegado a un punto sin retorno. Ansiedad severa, deterioro funcional progresivo y una carga emocional abrumadora la llevaron a perder interés en actividades que antes disfrutaba y descuidar aspectos básicos de su autocuidado. Hoy, tras más de cinco años bajo atención integral en el Hospital de Psiquiatría «Morelos» del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), su transformación es tangible: ha recuperado estabilidad emocional, autonomía y una calidad de vida que creía perdida.
Un deterioro progresivo desencadenado por estrés sostenido
El colapso emocional de Luz María no fue repentino. Según explicó el doctor Hugo Alberto Andriano Vicencio, subdirector médico del Hospital de Psiquiatría «Morelos» en la Representación del IMSS en Ciudad de México Norte, la paciente enfrentó años de estrés sostenido, crisis económicas y una responsabilidad que transformó su vida: convertirse en cuidadora primaria de su esposo tras dos infartos y un evento cerebral.
«Cuando Luz María ingresó a nuestra unidad presentaba ansiedad severa y un deterioro funcional evidente en distintos ámbitos: familiar, laboral y personal. Había perdido actividades satisfactorias y presentaba dificultades incluso en el autocuidado básico», detalló el médico.
Un equipo multidisciplinario como respuesta integral
El Hospital de Psiquiatría «Morelos» cuenta con un modelo de atención especializado que brinda apoyo humano y técnico a derechohabientes que requieren intervención en salud mental. En el caso de Luz María, la estrategia de recuperación incluyó atención coordinada en psiquiatría, psicología, psico-geriatría, nutrición y electrofisiología durante más de cinco años.
«Lo importante fue que no solo la medicamos, sino que trabajamos de forma integral», explicó el doctor Andriano Vicencio. «Ella misma recuerda uno de mis primeros consejos: ‘No te voy a cambiar tu vida, te voy a llevar a sobrellevarla’. Ese fue el punto de quiebre en su tratamiento».
Una mejoría del 90 por ciento en síntomas
Los resultados hablan por sí solos. Con el acompañamiento constante, evaluaciones periódicas y ajustes en su tratamiento, las crisis disminuyeron significativamente. Según el doctor Andriano Vicencio, «la paciente tuvo una mejoría importante de sus síntomas de más del 90 por ciento, lo que generó una recuperación notable de su funcionalidad».
Uno de los indicadores más claros de esta recuperación es la reducción voluntaria y supervisada de medicación: actualmente Luz María toma solo una cuarta parte de la dosis que requería al inicio de su tratamiento en la institución de seguridad social.
Los cambios cotidianos que transforman una vida
Para Luz María, la recuperación no se mide solo en números o en análisis clínicos. Se ve en gestos cotidianos que antes eran imposibles. «Ahora me baño diario, me arreglo aunque no salga, pero me arreglo. Me quiero sentir bonita», comentó con una sonrisa.
Actualmente en seguimiento por psico-geriatría con pronóstico favorable, ella misma se califica como un «ocho» en su proceso personal. Su familia ha notado el cambio y la alientan a continuar adelante. Su alta médica podría estar próxima, pero Luz María valora continuar con el apoyo emocional que recibe en la unidad.
Un mensaje sobre la salud mental
Desde su experiencia, Luz María invita a otras personas que atraviesan dificultades emocionales a buscar apoyo profesional. «La salud mental es tan importante como la salud física. Buscar ayuda no significa estar loco ni ser débil», afirmó.
También destacó el valor de recibir atención especializada a través del IMSS: acceso a psicólogos, psiquiatras y especialistas en geriatría, junto con tratamiento farmacológico de forma gratuita, elementos esenciales que hicieron posible su recuperación.
«Con mi experiencia y perseverancia mi vida ha cambiado para bien. Ya me valoro más, mi familia nota el cambio. Gracias», concluyó Luz María, en un testimonio que refleja cómo la atención integral, el personal sensible y capacitado, y el compromiso del paciente pueden reconstruir vidas marcadas por la ansiedad severa y el agotamiento emocional.