La mexicana Lorena Ramos Hernández, abogada y maestra en políticas públicas, expuso en la sede de la Organización de Naciones Unidas en Nueva York un análisis sobre cómo las plataformas de citas en línea están transformando fundamentalmente la forma en que se conocen y forman las parejas a nivel global.
Su intervención, presentada durante la 25ª sesión del Comité de Expertos en Administración Pública y el 59º Período de Sesiones de la Comisión de Población y Desarrollo, llevaba por título: «Impacto de las citas en línea en la formación de familias: de las presentaciones mediadas por la comunidad a los encuentros impulsados por algoritmos».
Un cambio de paradigma en las relaciones
El debate expuso un contraste claro entre dos modelos. Mientras que tradicionalmente las parejas se conocían a través de familiares, amistades, el entorno laboral o escolar —es decir, por recomendaciones de su comunidad cercana—, hoy los algoritmos de aplicaciones de citas se han convertido en la principal vía de encuentro para millones de personas en el mundo.
Ramos Hernández, actualmente asesora jurídica en la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de México, presentó tanto las oportunidades como los riesgos de esta transformación digital.
Oportunidades y desafíos del mundo digital
Entre los aspectos positivos identificados destacan: la diversidad de opciones, la superación de barreras sociales y geográficas que limitaban los encuentros, y el empoderamiento individual para elegir pareja sin intermediarios.
Sin embargo, la especialista también señaló desafíos preocupantes: la mercantilización de las relaciones, la tergiversación de identidades en plataformas, el abuso digital y, quizá más importante, el debilitamiento de las estructuras tradicionales de apoyo comunitario que históricamente sostenían a las familias.
Derechos humanos en la era de los algoritmos
El diálogo celebrado en Nueva York enriqueció la agenda internacional sobre población, tecnología e investigación en el contexto del desarrollo sostenible. Un punto central fue cómo garantizar que las herramientas digitales fortalezcan los derechos y responsabilidades consagrados en el artículo 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que protege el derecho a casarse y formar familia.
La intervención de Ramos Hernández enfatizó la importancia de que la evidencia, las políticas públicas y la práctica comunitaria trabajen en conjunto para asegurar que la tecnología no socave los pilares fundamentales de protección y cohesión familiar.
México presente en el debate global
Ramos Hernández no fue la única voz mexicana en estos encuentros de la ONU. También participaron Jimena Aguilar Escobar, quien abordó el reconocimiento y protección del trabajo doméstico no remunerado, y Karla Guadalupe Díaz Reyes, encargada del departamento jurídico del Instituto Municipal de la Mujer de Texmelucan, Puebla.
La trayectoria de Ramos Hernández respalda su protagonismo en estos espacios internacionales. En 2002, obtuvo el primer lugar en investigación en la Universidad Católica de Chile por su trabajo sobre cultura institucional con perspectiva de género, masculinidad y comunicación incluyente, un enfoque que ha mantenido a lo largo de su carrera profesional.
Este análisis desde la capital mundial de Naciones Unidas refleja una preocupación creciente entre expertos: comprender cómo las transformaciones tecnológicas reconfiguran uno de los pilares más básicos de la sociedad: la familia.