Cuando los bancos persiguen a las startups que los amenazan
La noticia llegó sin mayores aspavientos: Krealo, el fondo de inversión de Credicorp, entró en la ronda semilla de una empresa de factoring digital fundada por exejecutivos de Xepelin. Seis millones de dólares en una operación que parece menor en el universo de la inversión de riesgo, pero que ilustra algo crucial: los gigantes financieros latinoamericanos están comprando su propio futuro porque no pueden construirlo tan rápido como necesitan.
Déjame desgranar por qué esto importa. Durante años, el establishment bancario vio con cierta condescendencia a las fintech que disrumpían sus modelos. Xepelin, precisamente, fue una de esas empresas que llegó a valuarse en más de 3.500 millones de dólares ofreciendo factoring instantáneo a pequeños negocios, algo que los bancos tradicionales hacían en semanas. Ahora, Credicorp —la matriz financiera de Interbank, Scotiabank y otras operaciones regionales— resuelve invertir directamente en este segmento. No es paranoia corporativa. Es reconocimiento de mercado.
El factoring digital: un negocio que creció en pandemia
El factoring es un concepto financiero antiguo: una empresa vende sus facturas pendientes a un tercero a cambio de liquidez inmediata, pagando una comisión. Suena simple. Pero cuando lo digitalizas, eliminas la burocracia de días y accedes a datos en tiempo real, el modelo se vuelve exponencialmente más potente para las pymes que viven al día.
La pandemia aceleró todo. Miles de pequeños negocios descubrieron que podían acceder a capital de trabajo sin esperar 30, 60 o 90 días. Las fintech de factoring en Latinoamérica comenzaron a prosperar entre 2020 y 2023. Startups como Xepelin (Chile), Kredito (México), Fondo (Colombia) y otras crecieron rápidamente, captando capital de inversores de Silicon Valley que veían en el segmento un mercado subatendido por la banca tradicional.
¿Por qué Credicorp entra ahora?
La respuesta tiene dos capas. Primero, lo defensivo: si no participas, pierdes mercado y credibilidad con emprendedores y pymes que adoptan estas soluciones. Segundo, lo ofensivo: invertir en startups permite experimentar, aprender tecnología y, eventualmente, integrar esos servicios en tu propio ecosistema bancario.
Krealo existe desde 2019 con exactamente este propósito: ser el vehículo de Credicorp para navegar el mundo fintech sin los costos burocráticos de desarrollar internamente. Es una estrategia que otros gigantes bancarios latinoamericanos ya están replicando. Scotiabank, BBVA, Banco Azteca: todos tienen ventures o fondos propios explorando el terreno.
Los números no mienten
La empresa que recibe la inversión de Krealo ya movía 33 mil millones de pesos en volumen y factoraba 8,4 millones de dólares en operaciones. Con 66 empleados, estamos hablando de un equipo pequeño pero operativo. La ronda semilla de 5,2 millones probablemente se destinará a expansión geográfica, producto y contratación de talento. Krealo entra como socio, no como controlador, lo que sugiere que Credicorp prefiere la opción menos invasiva: participar, aprender, y decidir si integra o no más adelante.
La pregunta incómoda
¿Significa esto que el factoring digital se normalizó? ¿Que la amenaza ya pasó? Posiblemente. Cuando los bancos grandes invierten en un segmento, usualmente significa que reconocen su viabilidad pero también que están frenando su crecimiento explosivo porque necesitan controlar el ritmo. No es conspiración. Es economía política.
Lo verdaderamente interesante será monitorear qué pasa en tres o cuatro años. ¿Credicorp integra estas soluciones en sus aplicaciones? ¿Compra la empresa completamente? ¿Se queda como inversor minoritario? Esas decisiones revelarán si esta fue una apuesta genuina en innovación o simplemente un movimiento defensivo de un jugador que no quería quedarse atrás.
El contexto regional que importa
Latinoamérica sigue siendo subbancarizada. Hay 300 millones de pymes sin acceso a crédito formal. El factoring digital no resuelve eso completamente, pero crea una rampa alternativa. Cuando Credicorp invierte aquí, está apostando a que este segmento seguirá creciendo porque el problema de fondo —la falta de liquidez en pequeños negocios— no desaparece. Solo cambia la forma en que se soluciona.
La entrada de Krealo en esta ronda semilla es confirmación de algo que los inversionistas ángel ya saben: el factoring digital es un negocio maduro con proyecciones claras. Ya no es especulación. Es infraestructura financiera.
Información basada en reportes de: Www.df.cl