.- EN CONTRA
Por: SAUL HERNANDEZ
LO DICHO, los alcaldes , aún que ya pasó un año de su gestión, parece ser que no atinan a darle un sello a sus administraciones y éstas navegan en un mar de incertidumbre y mucho se debe a que simplemente no han planeado ni han definido los objetivos que tienen qué cumplir, aún peor, nunca dicen a la sociedad qué es lo que entregarán al final de su gestión, algo que la ciudadanía también ha dejado de pedir cuentas, porque creen o se dejan creer que quienes están al frente de los destinos de sus comunidades saben lo que deben hacer y qué es lo que necesitan, así como también se encuentran en el punto de cumplir con esos requisitos, que simplemente el funcionario apuesta a que la sociedad olvide, no sólo el deseo de su mejora, sino de las promesas hechas por el funcionario en turno.
Esto si es que en materia política también cuentan con la habilidad de avanzar, porque parece que ahora el control centralista del poder federal los ha eclipsado, ello por el simple hecho de que en el caso de la zona oriente y con respecto al programa de rescate de la región oriente, pareciera que las ideas y las promesas simplemente se les ha olvidado, dejando que sea el gobierno federal que haga la tarea que muchos de ellos deberían hacer y sóo se han convertido en aplaudidores de tal condición, porque fuera de eso no han hecho más e incluso, esas condiciones de mejora todas las endosan a los gobiernos estatal y federal.
Repetimos, hay muchas cosas que están en el olvido uno de ellos son las acciones que no se ven por ningún lado, sobre todo las que van dirigidas al terreno de la salud y de la economía.
Dos situaciones que también han dejado que sea el gobierno federal o estatal quienes deben hacer la tarea dejando a un lado su propia responsabilidad.
Si bien hay aspectos en salud que son de tomar en cuenta, el que por ahora está tomando otras dimensiones es el de la economía, dado que día con día las cosas se encarecen, tanto de alimentos varios y otros artículos de uso común en los hogares y donde lo cierto es que cada vez éstos son menos y ante ello los gobienos municipales no hacen nada para ayudar a las familias a superar tales efectos.
Hasta ahora, los ediles poco interés han mostrado en poder dinamizar una economía local, tampoco brindan alternativas alimentarias o de impulso a la micro o pequeña empresa a través de apoyos o cursos para poder impulsar tales aspectos con la idea de que las familias se hagan sustentables.
Porque sí hay algo claro, que en muchos municipios semi urbanos o semi agrarios, son las empresas familiares las que más resaltan y es ahí donde también se requieren esos apoyos con el fin último de que puedan hacer circular esa economía en la localidad con la idea de mejorar en muchos aspectos.
Eso no está sucediendo y tan sólo son un puñado de gobiernos municipales quienes han levantado la mano para realizar acciones de apoyo, ya sea alimentario o de programas que les ayuden a crear un negocio particular o familiar.
Por lo tanto la economía seguirá estancada y los efectos serán cada vez más negativos, porque los analistas señalan que las posibilidades de crecimiento en el país bajan y, por ende, la inflación sube, donde a tales efectos económicos, los apoyos, ya sean en dinero o físicos se diluyen ante la urgente necesidad de poder comer tres veces al día y lo peor es que los alcaldes y funcionarios de todos los niveles al tener un cobro por su inutilidad seguro, pues no les da más ideas para responder a una sociedad que sigue montada en la fe de que habrá una transformación que no llega y que parece caminar ya en contra.
Para la reflexión:
«Quien compra lo superfluo no tardará en verse obligado a vender lo necesario».
Benjamín Franklin
Y ya dije.