El municipio de Chimalhuacán cerró una exitosa edición del Festival Cultural Itinerante «Orgullosamente Chimalhuaquense», un evento de tres días que convocó a cientos de familias en la Plaza Ignacio Zaragoza y posicionó al talento local como protagonista de la celebración de la identidad comunitaria.
El festival funcionó como escaparate para que artesanas y artesanos exhibieran y comercializaran sus productos, mientras que artistas locales presentaban danzas, música y expresiones culturales que fortalecen el tejido social del municipio mexiquense.
Artesanía y tradición en exhibición
Entre los productos más destacados que formaron parte de la oferta artesanal estuvieron las piezas en cantera y barro, artesanías de palma y popotillo, talabartería, además de aceitunas y sus derivados, así como panes artesanales que reflejan la maestría de los creadores locales.
Esta diversidad de oficios y saberes demuestra que Chimalhuacán posee un acervo cultural profundo que trasciende generaciones y que representa una fuente de ingresos para quienes lo practican.
Música, danza y conocimiento
Las noches del festival contaron con un variado cartel de presentaciones. La Comparsa Jaguares, amenizada por la Orquesta Municipal «Chimalli Yolotl», llevó la danza tradicional a la plaza. El cantante Alex Castillo y el Grupo Son de Impacto completaron la oferta musical con géneros que conectan con la audiencia local.
El cierre del evento fue memorable: familias disfrutaron de la presentación del payasito «Alegreto» y escucharon la conferencia «El origen de Chimalhuacán», dictada por el cronista municipal Israel Higinio Calderón Ramírez, quien compartió datos históricos que enriquecen la comprensión de la identidad municipal.
Un proyecto mensual para fortalecer la comunidad
Según informó la alcaldesa Xóchitl Flores Jiménez, este festival itinerante se realizará cada mes en diferentes plazas y espacios públicos del municipio. La estrategia busca descentralizar las actividades culturales y garantizar que más residentes accedan a estas celebraciones sin necesidad de trasladarse al centro.
Con estas acciones, la administración municipal apunta a reforzar el tejido social mediante el arte y las artesanías, simultáneamente promoviendo el desarrollo económico local. Es decir, cada festival representa una oportunidad para que artesanos vendan directamente a su comunidad, eliminando intermediarios y asegurando que el dinero circule dentro de la economía municipal.
Chimalhuacán demuestra así que la identidad cultural no es un asunto nostálgico del pasado, sino un motor vivo de desarrollo comunitario capaz de unir familias, preservar tradiciones y generar oportunidades económicas para quienes mantienen vivos estos saberes.