Chalco acelera sus trabajos de desazolve y mantenimiento en barrancas y jagüeyes ante la inminente llegada de la temporada de lluvias. La alcaldesa Abigail Sánchez encabeza estas acciones preventivas que buscan evitar los daños que históricamente ha sufrido el municipio durante los períodos pluviales.
Trabajos en infraestructura hídrica
En los últimos días, el gobierno municipal iniciou el desazolve de la barranca Santo Domingo, ubicada en San Marcos Huixtoco, con el objetivo de garantizar un flujo adecuado de agua durante las lluvias. Además, se realizará mantenimiento al jagüey de San Martín y al jagüey de Huexoculco, estructuras fundamentales para la captación y control del agua en la región.
Estos trabajos se enmarcan en una estrategia integral de prevención que ha incluido, en meses anteriores, la construcción de colectores de agua y el mejoramiento de la red sanitaria en varios puntos de la geografía municipal. Chalco ha reconocido que la temporada de lluvias representa un desafío constante que requiere inversión permanente en infraestructura.
Llamado a la población
Paralelo a los trabajos de mantenimiento, las autoridades hacen un llamado a los habitantes para que eviten arrojar basura en la red sanitaria de las vías públicas. Esta acción, aparentemente simple, es crítica para evitar el colapso de los sistemas de drenaje y, consecuentemente, inundaciones que afecten a la comunidad.
«Es un trabajo que coordinados entre gobierno y sociedad se puede superar de manera satisfactoria», señaló la alcaldesa, enfatizando la importancia de la corresponsabilidad entre autoridades y ciudadanos.
Historial de inundaciones
Chalco es uno de los municipios del Estado de México más vulnerables a las afectaciones por lluvias. Year tras year, las temporadas pluviales han dejado pérdidas económicas considerables y riesgo para la población. Por ello, las obras preventivas que ahora se ejecutan representan un paso importante hacia la reducción de estos impactos.
La combinación de infraestructura mejorada, mantenimiento continuo y la participación ciudadana responsable constituye la estrategia del municipio para enfrentar los retos que traerá la próxima temporada de lluvias.