El Gobierno del Estado de México construye la última etapa del puente de la Vialidad Mexiquense, una obra estratégica que registra un avance físico de 92.25 por ciento y transformará la movilidad en uno de los corredores más transitados de la entidad. Con una inversión de 484 millones 476 mil pesos, esta infraestructura beneficiará a más de 15 mil usuarios diarios y mejorará significativamente la conectividad entre Tecámac, Ecatepec, Coacalco, Tultitlán y Tonanitla, además de reducir los tiempos de traslado hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Una obra clave para la movilidad regional
El proyecto forma parte de la estrategia «2026, Año de las Obras en EdoMéx» impulsada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, y responde a la necesidad de mejorar la movilidad en una de las zonas urbanas más densamente pobladas del Estado de México. El puente cruzará la Avenida Gran Canal de Desagüe del Valle de México y el Circuito Exterior Mexiquense, posicionándose como un punto estratégico de interconexión regional.
De acuerdo con el Secretario de Movilidad, Juan Hugo de la Rosa García, la Dirección General de Vialidad (DGV) se encuentra en la fase final del montaje de las últimas trabes para completar la interconexión entre Ecatepec y Tecámac, a la altura de la colonia Luis Donaldo Colosio, en Ecatepec.
Características técnicas de la infraestructura
El puente tendrá una longitud de 523 metros y estará integrado por dos cuerpos independientes y paralelos, con dos carriles de circulación por sentido. Esta configuración permitirá aumentar significativamente la capacidad vial y facilitar el tránsito en este punto crítico de la región nororiente del Estado de México.
«La estructura representa una inversión importante para mejorar la conectividad y la fluidez del tráfico en la zona», explicó Judá Levi Apolinar Trujillo, Director General de Vialidad. Según el funcionario, el diseño de dos cuerpos paralelos fue elegido específicamente para optimizar la operación vial y brindar alternativas de movilidad más eficientes.
Fases finales de construcción
En la etapa final, los trabajos contemplan la colocación de concreto asfáltico en la superficie de rodamiento, así como la instalación de alumbrado público y señalamiento horizontal y vertical. Estos elementos son fundamentales para ofrecer condiciones adecuadas de seguridad y operación que garanticen la funcionalidad y protección de los usuarios.
Consolidación de la Vialidad Mexiquense
La conclusión del puente permitirá consolidar la operación de los 14.5 kilómetros de la Vialidad Mexiquense, un corredor de libre peaje que fortalecerá la conectividad regional y facilitará los desplazamientos entre los municipios de esta zona y hacia el AIFA. Con esta infraestructura, el Gobierno del Estado de México amplía sustancialmente las alternativas de movilidad para miles de personas que se desplazan diariamente por la región.
La obra representa un avance significativo en la política de infraestructura estatal y responde a una necesidad real de la población del nororiente mexiquense, mejorando la calidad de vida y las oportunidades económicas de la región.