El Presidente Municipal de Atizapán de Zaragoza, Pedro Rodríguez Villegas, inició la entrega de más de 52 millones de pesos en becas a 17 mil 40 estudiantes, reafirmando el compromiso de su administración con la educación y el desarrollo académico de la comunidad.
Se trata de una inversión histórica que busca respaldar la permanencia escolar de niñas, niños y jóvenes, así como reconocer el esfuerzo académico de quienes trabajan día a día por construir un mejor futuro.
Un compromiso con la educación municipal
Durante la ceremonia de inicio de entregas, acompañado por la Presidenta Honoraria del Sistema Municipal DIF, Paty Arévalo, el alcalde destacó que los recursos municipales destinados a este programa representan una apuesta clara por la educación.
«Hoy es un ejemplo más de que cuando se hace un manejo honrado de los recursos alcanza para varias cosas; desde hace mucho en Atizapán, gracias a su esfuerzo, gracias a sus impuestos, los gobiernos han tenido los mismos recursos y a veces eso no se ve reflejado», señaló Rodríguez Villegas.
Aumento en el número de beneficiarios
Paty Arévalo resaltó que para este año se aumentó el número de becas en comparación con el ejercicio anterior, con la finalidad de fortalecer a las familias atizapanenses.
«Hemos recorrido las calles y sabemos qué programas sociales son los que hacen falta en las comunidades. Conocemos sus necesidades y por eso esta ampliación responde a la realidad de nuestros vecinos», explicó la Presidenta Honoraria del DIF municipal.
Cobertura en tres niveles educativos
Las Becas Municipales 2026 benefician a estudiantes de nivel básico, medio superior y superior, en las siguientes categorías:
- Vulnerabilidad económica
- Excelencia académica
- Discapacidad
Los pagos se realizan en una sola exhibición, con el objetivo de aliviar la economía familiar y generar mayores oportunidades para que las y los jóvenes continúen con su formación académica sin interrupciones.
Una inversión en el futuro
Con esta iniciativa, el municipio de Atizapán de Zaragoza demuestra que una administración responsable en el manejo de recursos públicos puede transformar vidas a través de programas de apoyo educativo que impacten positivamente en las familias más vulnerables.