Arturo Montiel reagrupa a la élite priísta en Nezahualcóyotl
En la estratégica zona oriente del Estado de México, a los límites de la Ciudad de México, se reunieron el fin de semana destacados actores políticos mexiquenses bajo un mismo objetivo: celebrar el onomástico de Elizabeth Torres Ramos, prominente figura de Ciudad Nezahualcóyotl. Sin embargo, lo que a primera vista parecía un acto social revelaba una intención política clara a casi un año de las elecciones estatales de 2027.
La concentración de liderazgos no fue casualidad. En torno al exgobernador Arturo Montiel Rojas, se congregaron expresidentes municipales, exdiputados locales y federales, exfuncionarios del gobierno federal, así como exdirigentes priistas estatales y municipales de la región. Un encuentro estratégico que evidencia el reposicionamiento del exmandatario en la primera línea de la política mexiquense.
Señales de reagrupamiento en el PRI mexiquense
Montiel Rojas, identificado como figura influyente del denominado Grupo Atlacomulco y pieza clave en la arquitectura política del Estado de México, ha mostrado en los últimos meses una renovada actividad en la vida pública. El exgobernador ha sostenido ante la prensa que «el priísmo está más vivo que nunca», un mensaje que trasciende las palabras y se traduce en acciones concretas de movilización política.
Esta reunión en Nezahualcóyotl, municipio históricamente determinante para la configuración del poder político estatal, representa un movimiento estratégico en un escenario complejo. El PRI mexiquense atraviesa divisiones internas e incluso confrontaciones abiertas que hacen de cada reunión, de cada movimiento, un mensaje cuidadosamente calibrado hacia la recomposición del poder en la entidad.
El juego político a un año de la contienda
La elección de la zona oriente no es fortuita. Esta región limítrofe entre la capital y el Estado de México ha sido históricamente crucial para determinar los equilibrios políticos estatales. La convocatoria de Montiel a liderazgos de esta zona envía un mensaje claro: el exgobernador busca fortalecer su influencia territorial y reafirmar su relevancia dentro de las estructuras priistas.
En política, como reza el adagio, no existen las casualidades. Cada reunión, cada convocatoria, cada presencia es un movimiento deliberado en el tablero del poder. La presencia de Montiel en primera línea, articulando a expresidentes municipales y exfuncionarios, sugiere que el exgobernador no solo permanece activo, sino que busca posicionarse como un factor determinante en la reconfiguración política que se avecinará con las elecciones de 2027.
El mensaje está claro: el priísmo, lejos de estar en retirada, se está reorganizando. Y Arturo Montiel Rojas desea ser recordado como uno de sus principales arquitectos en esta nueva etapa.