A partir del 15 de abril, el precio de la tortilla aumentará entre 2 y 4 pesos por kilogramo en todo el país. Este nuevo ajuste se suma a una larga lista de incrementos en productos de la canasta básica que han presionado la economía de los hogares mexicanos, golpeando especialmente el bolsillo de las familias de menores ingresos.
El Consejo Nacional de la Tortilla confirmó oficialmente el aumento, informó su presidente, Homero López García, quien subrayó que el incremento es inevitable tras años de rezago en los precios y presión acumulada de costos operativos. «Ya es tarde para contenerlo», advirtió el representante del sector.
¿Por qué suben las tortillas?
Según López García, el ajuste no responde a un factor único reciente, sino a un problema estructural que ha afectado la industria durante años. Los márgenes de ganancia de los productores han caído cerca del 16% en los últimos años, obligándolos a trasladar finalmente el impacto al consumidor.
Entre los factores que han encarecido la producción se encuentran:
- Aumentos acumulados en combustibles, que elevan los costos de transporte
- Incrementos en energía eléctrica, gas y papel grado alimenticio
- Problemas de inseguridad en rutas de distribución
- Mayor costo laboral ante falta de mano de obra
- Ajustes salariales y costos en refacciones
Aunque recientemente se anunció un aumento en el precio de la harina de maíz, López García aclaró que este representa apenas unos centavos por kilo. El verdadero problema radica en estos costos estructurales acumulados.
Nuevos precios por región
El impacto del aumento variará según la región del país, dependiendo de la dinámica local de oferta y demanda. De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), estos serán los nuevos rangos de precios:
- CDMX y Estado de México: pasarán de $22 a entre $24 y $26 pesos por kilo
- Zona norte (Sonora y frontera): subirán de $30-$32 a $34-$36 pesos por kilo
- Puebla y Tlaxcala: aumentarán de $17-$18 a $20-$21 pesos por kilo
El centro del país mantiene actualmente los precios más bajos del país, mientras que los estados del norte ya registran los costos más elevados, impulsados por desafíos logísticos e inseguridad en las rutas.
Un golpe más a la canasta básica
Este aumento en tortillas tendrá un efecto dominó en otros productos. No solo afectará a los hogares que compran directamente el producto, sino también a toda la cadena de establecimientos que venden alimentos preparados a base de tortilla, como taquerías y comedores. Los consumidores enfrentarán nuevos aumentos en el precio de tacos y otros platillos tradicionales que dependen de este ingrediente básico.
La competencia desleal de la informalidad
Un factor adicional que agrava la situación es la proliferación de negocios informales. Mientras una tortillería establecida enfrenta costos cercanos a los $25 pesos por kilo —incluyendo impuestos y permisos—, muchos establecimientos irregulares venden a precios menores, afectando la viabilidad de los negocios formales.
«No hay manera de evitarlo», insistió López García, al señalar que muchos productores enfrentan la difícil disyuntiva de cerrar sus operaciones o subir precios.
¿Qué viene después?
Ante este escenario, se espera que la Procuraduría Federal del Consumidor refuerce sus operativos para evitar aumentos excesivos que superen los rangos autorizados. Sin embargo, la libertad de precios que existe en el país limita la intervención directa de las autoridades.
Por ahora, millones de mexicanos deberán ajustar su presupuesto para absorber este nuevo incremento en uno de los alimentos más esenciales de la dieta nacional.