El futbol como oportunidad: Estado de México invierte en infraestructura deportiva
En el Estado de México, el sonido del gol cuando un balón toca la red es hoy el eco de miles de historias que comienzan a tomar forma. A través del Programa de Obra Pública, la Secretaría de Desarrollo Urbano e Infraestructura (Sedui) ha mejorado 52 deportivos en toda la entidad, de los cuales 48 albergan 78 canchas de futbol convencional y rápido, consolidando 2026 como el «Año de las Obras en Edoméx».
Esta iniciativa responde a la visión de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez de priorizar el rescate y la creación de espacios públicos donde el deporte es el motor del cambio social. Ahora, las y los jóvenes mexiquenses tienen más posibilidades de dejar de ser espectadores para convertirse en protagonistas de historias de éxito.
Historias de transformación desde las canchas
Desde el Deportivo Municipal «Infonavit» en Lerma, Héctor Mata Cabrera, entrenador dedicado a formar nuevas generaciones, observa cómo la infraestructura rehabilitada cambia el panorama para sus alumnos. Para él, estas canchas son mucho más que pasto, porterías y gradas; representan el primer escalón hacia una carrera seria en el futbol profesional.
«Esta es una oportunidad para muchos futbolistas que, en un futuro, puedan tener un nivel profesional», asegura con convicción.
En la renovada Unidad Deportiva de Atlatongo de Teotihuacán, Joshua Román Valencia reconoce que la calidad del entorno es vital para el alto rendimiento. «Tiene el pasto sintético, el caucho, las porterías. Está mejor», comenta consciente de que contar con instalaciones adecuadas mejora su juego y le da seguridad para dar el máximo en cada jugada.
Más que futbol: disciplina y valores
Estos espacios recuperados van más allá de la técnica deportiva. Son escuelas de vida donde se forjan valores fundamentales. Óscar Santiago Velázquez Simón, defensa central de la Unidad Deportiva Municipal «Atilano Ortega» en Coyotepec, lo explica claro: «El futbol nos enseña a ser disciplinados, a comer saludable, a mantener respeto entre los compañeros y los rivales, porque si jugamos es para divertirnos. Y también el trabajo en equipo».
Es esta disciplina la que el Gobierno busca replicar en toda la entidad a través de sus inversiones en infraestructura deportiva.
Del polvo a las canchas modernas
El impacto social de estas obras se refleja en la emoción de quienes jugaron en condiciones precarias. Manuel Fernando García Linares, instructor en Acambay, relata cómo sus alumnos en la Unidad Deportiva «Juan del Mazo López» han dejado atrás las canchas de polvo.
«Hay niños que me dicen: ‘yo ya no quiero jugar en las canchas de tierra’. Pero ellos, maravillados con este tipo de instalaciones; más cómodo, más seguro», explica.
Con estas acciones, los futbolistas del Estado de México ahora cuentan con un trampolín digno y accesible para todos, consolidando el deporte como herramienta efectiva de transformación social en la entidad.