El sarampión vuelve a ser noticia en México: qué está sucediendo
México enfrenta un resurgimiento preocupante de sarampión en 2025. Según reportes de la Secretaría de Salud, el país acumula más de 13 mil casos confirmados desde el inicio del año, con una tendencia al alza que muestra cerca de 900 nuevos contagios por semana. Esta situación reaviva el debate sobre inmunización en América Latina y marca un retroceso en términos de salud pública que expertos monitorean con atención.
Números en crecimiento constante
Los datos reportados por las autoridades sanitarias mexicanas revelan un patrón de incremento sostenido. En apenas dos semanas, entre principios de marzo y mediados del mismo mes, se confirmaron aproximadamente 865 casos adicionales, llevando el total de contagios documentados a casi 7 mil en solo el primer trimestre. El ritmo de transmisión sugiere que, sin intervenciones efectivas, las cifras podrían continuar escalando durante los próximos meses.
Hasta el momento, se han registrado tres muertes asociadas a la enfermedad. Si bien el número de fallecimientos permanece relativamente bajo en comparación con otros brotes históricos, cualquier defunción por una enfermedad prevenible mediante vacuna representa un fracaso de los sistemas de salud pública.
Un virus que nunca desapareció realmente
El sarampión, causado por un virus de rápida transmisión, había sido controlado exitosamente en México durante varios años gracias a coberturas vacunales altas. Sin embargo, la enfermedad nunca fue erradicada globalmente. Brotes en otras regiones del mundo, sumados a la disminución gradual de tasas de inmunización en algunos sectores de la población, han creado condiciones para su resurgimiento.
Los expertos en epidemiología señalan que el virus del sarampión requiere coberturas de vacunación superiores al 95% para mantener la inmunidad colectiva. Cualquier caída por debajo de este umbral facilita la propagación, especialmente en poblaciones vulnerables que incluyen bebés menores de un año, personas inmunocomprometidas y aquellos con contraindicaciones médicas para la vacuna.
Contexto latinoamericano
México no está solo en esta problemática. Varios países de América Latina han reportado aumentos en casos de sarampión durante los últimos años. Perú, Argentina y Brasil han enfrentado situaciones similares, ligadas principalmente a coberturas vacunales insuficientes y a la circulación del virus proveniente de países con brotes activos.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha llamado la atención sobre la necesidad de fortalecer los programas de inmunización en la región, reconociendo que algunos años de pandemia de COVID-19 interrumpieron los calendarios de vacunación de rutina en diversos territorios, generando grupos de población con vacunación incompleta.
Síntomas y medidas de prevención
El sarampión se caracteriza por fiebre alta, tos, rinitis y conjuntivitis, seguidas de un exantema (erupción cutánea) característico. Las complicaciones pueden incluir neumonía, encefalitis y, en casos graves, la muerte. La enfermedad es altamente contagiosa: una persona infectada puede transmitirla a entre 12 y 18 personas susceptibles en espacios cerrados.
La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. La vacuna contra el sarampión, rubéola y paperas (SRP o MMR) ofrece protección superior al 99% cuando se administran ambas dosis según el esquema recomendado. Las autoridades sanitarias mexicanas instan a la población a verificar su estado de vacunación y completar esquemas incompletos.
Desafíos en la cobertura vacunal
El incremento de casos refleja brechas en la cobertura vacunal que van más allá de la disponibilidad de biológicos. Factores como el acceso geográfico, la confianza en vacunas, la desinformación circulando en redes sociales y las interrupciones en servicios de salud durante crisis sanitarias han contribuido a la situación actual.
Las autoridades han intensificado campañas de comunicación para sensibilizar a la población y facilitar el acceso a la vacunación en zonas de mayor transmisión. Identificar y proteger a grupos de alto riesgo sigue siendo prioritario.
Mirando hacia adelante
El resurgimiento del sarampión en México sirve como recordatorio de que las enfermedades prevenibles por vacuna permanecen como amenaza mientras no se mantenga inmunidad colectiva sostenida. La respuesta requiere coordinación entre instituciones de salud, comunicación clara basada en evidencia y el compromiso de la población con la vacunación.
Los próximos meses serán críticos para determinar si las medidas implementadas logran contener la transmisión o si, por el contrario, el virus continúa expandiéndose. La lección histórica es clara: la vigilancia constante y la vacunación oportuna son inversiones esenciales en salud pública que protegen tanto a individuos como a comunidades enteras.
Información basada en reportes de: Jornada.com.mx