Mujeres rurales, guardianas del conocimiento ecológico que protege los bosques de México
En México, donde la riqueza natural se entrelaza con una profunda herencia cultural, el papel de las mujeres rurales como guardianas del conocimiento ecológico cobra cada vez mayor relevancia. Desde la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), la Dra. Emma Estrada Martínez lidera desde la coordinación del Centro de Investigación y Transferencia para la Sustentabilidad de Ecosistemas Forestales (CITSEF) una serie de proyectos que buscan fortalecer el manejo sustentable de los bosques, al tiempo que rescatan y visibilizan los saberes tradicionales de las comunidades.
Investigación científica al servicio de la sustentabilidad forestal
El trabajo articulado con especialistas de la División de Ciencias Forestales (DICIFO) ha permitido desarrollar investigaciones clave en sanidad forestal, control de plagas, manejo del fuego, conservación de especies y restauración de ecosistemas. Las iniciativas abarcan desde modelos de construcción con madera sustentable hasta el monitoreo ambiental del río San Bernardino, además del análisis de plagas intensificadas por las sequías recientes.
Entre las líneas de investigación destacan estudios sobre especies endémicas como el enebro (Juniperus angosturana), el impacto de la contaminación en árboles de mezquite y el análisis del polen urbano vinculado a alergias respiratorias. El CITSEF, adscrito a la Dirección General de Investigación, Posgrado y Servicio (DGIPS), también reconoce aportaciones como las del Dr. Jorge Antonio Torres Pérez, quien desarrolló técnicas sustentables para mejorar la producción de látex en árboles de chicozapote en Quintana Roo, incrementando rendimiento sin sustancias tóxicas y reduciendo riesgos para los chicleros.
El acervo biocultural: rescatando saberes ancestrales
Paralelamente a la investigación científica, la Dra. Estrada Martínez impulsa el Acervo Documental, Textual y Sonoro de la Bioculturalidad, iniciativa vinculada a la Red Latinoamericana por la Defensa del Patrimonio Biocultural. Esta plataforma fomenta la colaboración entre comunidades, academia y organizaciones para la difusión de conocimientos en etnoecología, soberanía alimentaria, gestión comunitaria y defensa de los territorios.
Como coordinadora del Encuentro Etnobiológico Latinoamericano de Mujeres (EELAM), la investigadora ha promovido durante más de una década espacios de diálogo, foros y redes de colaboración que generan un intercambio horizontal entre comunidades y academia, alejándose de modelos extractivistas del conocimiento.
México, potencia mundial en conocimiento biocultural
El contexto es privilegiado: México ocupa el segundo lugar en el mundo en saberes relacionados con el uso de plantas medicinales y hongos comestibles silvestres, solo después de China. Este patrimonio no solo representa una riqueza cultural, sino una herramienta clave para la sustentabilidad ambiental y la seguridad alimentaria.
El trabajo de la Dra. Estrada Martínez pone especial énfasis en el papel de las mujeres en comunidades rurales, particularmente aquellas dedicadas a la recolección de hongos silvestres. A través de colaboraciones con el Grupo Interdisciplinario para el Desarrollo de la Etnomicología en Mesoamérica (GIDEM), se ha fortalecido el vínculo entre el conocimiento tradicional y la academia, promoviendo prácticas como la deshidratación solar y la elaboración de conservas.
Conocimiento transmitido de generación en generación
Los saberes sobre plantas medicinales, identificación de hongos y preparación de alimentos, transmitidos de generación en generación en regiones montañosas y bosques templados, tienen un valor cultural, económico y alimentario innegable. Mujeres recolectoras enseñan a distinguir especies comestibles de las tóxicas y a preparar alimentos de alto valor nutricional, contribuyendo al sustento familiar y a la preservación del patrimonio natural.
A través de encuentros comunitarios, ferias y espacios de intercambio como la Feria del Hongo Chapingo Ixtapaluca, se ha impulsado el reconocimiento del conocimiento femenino que se aprende en el campo, la cocina y los mercados tradicionales.
Un enfoque integral para defender el patrimonio biocultural
«La conservación de los ecosistemas forestales también implica reconocer el papel de las comunidades rurales, especialmente de las mujeres, como guardianas del conocimiento sobre plantas medicinales, semillas nativas y hongos silvestres», afirma la Dra. Emma Estrada Martínez.
Su labor refleja un enfoque integral en el que la ciencia, la tradición y la participación comunitaria convergen para construir una defensa sólida del patrimonio biocultural y los territorios de México. Un modelo que demuestra que la sustentabilidad ambiental no es solo cuestión de investigación académica, sino de reconocimiento, valoración y colaboración con quienes han protegido estos saberes durante siglos.