El fracaso del Plan A no trajo reflexión ni mesura en el gobierno federal. Lo que vino después es una revancha política con una lógica clara de control, advirtió la senadora Cristina Ruiz Sandoval, presidenta del Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México.
Lo que el oficialismo presenta como una reforma para la eficiencia es, en realidad, un Plan M, de mañoso, diseñado para reducir contrapesos, centralizar decisiones y ampliar la ventaja de quien hoy gobierna, según la senadora.
El argumento de la austeridad no se sostiene
Ruiz Sandoval cuestionó el fundamento de las propuestas oficiales. «La propuesta no contempla un solo recorte al Gobierno Federal y mantiene intacto el gasto central, mientras introduce medidas que afectan el equilibrio institucional», indicó.
Entre los puntos más delicados se encuentran modificaciones que vulneran el equilibrio de poderes. La revocación de mandato se adelanta y se coloca en tiempos electorales, abriendo la puerta a la participación directa de quien gobierna en el proceso. A esto se suma la reducción de la veda electoral de 90 a 60 días, ampliando el margen de influencia política previo a las elecciones.
Reforma electoral que debilita instituciones
En materia electoral, el planteamiento de topes salariales impacta directamente en la capacidad técnica del INE, de los organismos públicos locales electorales y de los tribunales, «sin que exista una revisión equivalente en otras estructuras de gobierno».
La propuesta de fijar entre 7 y 15 regidores en todos los ayuntamientos desconoce la realidad nacional. «No es lo mismo gobernar Ecatepec, con más de 1.6 millones de habitantes, que un municipio con menos de 5 mil», subrayó Ruiz Sandoval.
El precedente del Estado de México
Esta medida ya fue aplicada en el Estado de México en 2021, con resultados que demuestran el propósito centralizador. En ese proceso se eliminaron 407 regidurías y 9 sindicaturas. En Ecatepec, la reducción incrementó el control del bloque oficialista del 63% al 75%, reduciendo significativamente la presencia de la oposición.
«Morena no elimina privilegios; elimina a quienes le incomodan. Menos regidores significa menos representación, menos supervisión de obra y menos rendición de cuentas», afirmó la senadora.
Congresos locales bajo presión presupuestaria
Sobre los congresos locales, Ruiz Sandoval indicó que el tope del 0.70% del presupuesto estatal no representa un ajuste real. Entidades como el Estado de México (0.48%) y la Ciudad de México (0.60%) ya operan por debajo de ese límite.
«La medida no genera ahorro, pero sí limita la capacidad de fiscalización», explicó. Esta restricción presupuestaria busca debilitar la función supervisora de los congresos locales sobre el ejecutivo.
Un llamado a la institucionalidad
En conjunto, advirtió Ruiz Sandoval, estas modificaciones reducen la representación, presionan a los congresos, alteran las condiciones de competencia y debilitan a las autoridades electorales.
«El país necesita reglas claras, instituciones fuertes y gobiernos que den resultados, no cambios diseñados para concentrar el poder», concluyó la presidenta del PRI en el Estado de México.