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Tepiolole: el milenario Cerro del Elefante que guarda 20 mil años de historia

Investigaciones arqueológicas revelan que este cerro en Tlapacoya fue centro ceremonial donde se adoraba a Tláloc. El sitio enfrenta abandono y requiere rescate urgente.
Tepiolole: el milenario Cerro del Elefante que guarda 20 mil años de historia

Un tesoro arqueológico de más de 20 mil años en Ixtapaluca

El Cerro del Tepiolole, conocido también como «El Cerro del Elefante» y ubicado en Tlapacoya, Ixtapaluca, es uno de los sitios arqueológicos más antiguos de la región. Con una antigüedad superior a 20 mil años antes de Cristo, este lugar constituye un testimonio invaluable de los primeros asentamientos humanos en el valle de México, siendo contemporáneo del célebre Hombre de Tepexpan.

Primeros habitantes en un lugar estratégico

Las exploraciones arqueológicas han revelado vestigios humanos que datan de hace más de 20 mil años. El nombre Tlapacoya, que en náhuatl significa «Lugar donde se Lava», refleja la importancia del sitio como zona de asentamiento. Las condiciones estratégicas del cerro fueron determinantes para que diversos grupos humanos eligieran este lugar como su hogar.

La isla del Tepiolole ofrecía recursos naturales abundantes: sus aguas permitían la pesca, mientras que la fauna circundante facilitaba la caza. Con el paso del tiempo, los antiguos pobladores desarrollaron técnicas más sofisticadas, construyendo terrazas para la siembra agrícola y asegurando así su sustento.

Un importante centro ceremonial prehispánico

Más allá de ser un simple asentamiento, el Cerro del Tepiolole funcionó como un centro ceremonial de gran relevancia. En la cima del cerro, sacerdotes realizaban cultos dedicados a Tláloc, la deidad prehispánica del agua, la lluvia y el trueno. Este sitio era parte de una red de cerros sagrados que incluía Cocotitlán, Xico, Chiconquiatepetl, Tenayo y el Monte Tláloc.

Estos cerros mantenían una cosmogonía compartida relacionada con estudios astronómicos y cambios climáticos, lo que indica un conocimiento avanzado de los pueblos prehispánicos sobre fenómenos naturales. El Cerro Milenario de Tlapacoya era fundamental en las ceremonias y observaciones que realizaban los antiguos habitantes del valle.

Descubrimientos del arqueólogo Román Piña Chán

En 1954, el destacado arqueólogo Román Piña Chán realizó las primeras investigaciones sistemáticas del sitio. Durante la exploración del basamento piramidal, los investigadores descubrieron muros, escalinatas y plataformas que evidencian la arquitectura prehispánica. Además, se localizaron tres entierros acompañados de ofrendas, hallazgos que confirman la importancia ritual del lugar.

Abandono y vandalismo amenazan el patrimonio

A pesar de su invaluable valor histórico y arqueológico, la zona arqueológica de Tlalpizahuac enfrenta un grave problema: el abandono y el vandalismo. El sitio carece de protección y mantenimiento adecuado, poniendo en riesgo un patrimonio que representa más de 20 mil años de historia humana.

Los expertos esperan que el presidente municipal Felipe Arvizu, en coordinación con el Centro INAH del Estado de México, impulse acciones inmediatas para rescatar y preservar esta zona arqueológica. Solo así se podrá garantizar que futuras generaciones puedan conocer y estudiar uno de los asentamientos humanos más antiguos de Mesoamérica.

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