El Estado de México ha alcanzado un hito importante en su campaña de vacunación contra el sarampión: 4 millones 26 mil 536 dosis aplicadas desde 2025, posicionándose en el primer lugar nacional, según el corte más reciente del Gobierno Federal.
La cifra cobra mayor relevancia al considerar que entre el 12 de febrero y el 16 de marzo se aplicaron 1 millón 756 mil 455 dosis en la entidad, una cantidad superior a la de cualquier otra entidad federativa en el mismo período.
Una estrategia coordinada contra la enfermedad
Este esfuerzo de vacunación es resultado de una coordinación sin precedentes entre múltiples niveles de gobierno. La Secretaría de Salud estatal trabaja en conjunto con instituciones federales como el ISSSTE, IMSS e IMSS-Bienestar, además de organismos estatales como el ISSEMyM.
Macarena Montoya Olvera, titular de la Secretaría de Salud en la entidad, explicó que la estrategia abarca diversas acciones para alcanzar al mayor número de personas, independientemente de su lugar de residencia. Para lograrlo, se realizan jornadas de vacunación al menos cuatro días a la semana, incluyendo las Jornadas Dominicales de Vacunación en templos religiosos.
Resultados por debajo de la media nacional
A pesar de los contagios registrados, el Estado de México mantiene cifras muy controladas. La entidad ocupa el lugar 16 a nivel nacional en contagios por sarampión, con una tasa de 1.13 casos por cada 100 mil habitantes, muy por debajo de la media nacional de 5.18 casos, de acuerdo con el Informe Diario del Brote de Sarampión de la Secretaría de Salud Federal.
Jornadas dominicales: un modelo de alcance comunitario
Las Jornadas Dominicales de Vacunación en templos religiosos han demostrado ser particularmente efectivas. En su décima edición, celebrada el pasado domingo, se han acumulado 69 mil 271 dosis aplicadas, de las cuales el 38 por ciento corresponde a la vacuna contra sarampión.
Esta iniciativa responde a la instrucción de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez de mantener un «Gobierno de territorio», buscando llevar los servicios de salud a espacios comunitarios tradicionales donde la población se reúne regularmente.
Un modelo de respuesta rápida
Los números del Estado de México contrastan favorablemente con el panorama nacional. En un contexto de brote de sarampión, la entidad no solo lidera en dosis aplicadas, sino que mantiene una incidencia de contagios significativamente inferior al promedio del país, demostrando que una coordinación efectiva entre instituciones puede contener la propagación de enfermedades infecciosas.
El esfuerzo continúa en las próximas semanas, con jornadas previstas para alcanzar aún más población y fortalecer la inmunidad colectiva en la entidad.