El turismo crece, pero sin dirección ni apoyo municipal
México consolidó su posición como uno de los diez países más visitados del mundo, pero una paradoja económica limita su potencial: mientras los números de turismo suben, los gobiernos municipales permanecen inactivos. La falta de políticas públicas que potencialicen el sector turístico deja a prestadores de servicios sin acceso a un flujo económico efectivo, condenándolos a subsistir solo durante temporadas vacacionales.
El Estado de México ejemplifica este desperdicio de oportunidades. La región cuenta con destinos turísticos de relevancia internacional —turismo religioso, zonas de montañismo, vestigios prehispánicos— pero carece de estrategias municipales coordinadas. Sin inversión en infraestructura, promoción o seguridad, esos atractivos naturales permanecen en el abandono, incapaces de generar el desarrollo económico local que merecen.
Los números del turismo internacional en enero de 2026
De acuerdo con la Encuesta de Viajeros Internacionales (EVI), México experimentó un crecimiento turístico notable en el primer mes del año. 8.8 millones de viajeros internacionales ingresaron al país, 10% más que en enero de 2025. De estos, 4.2 millones fueron turistas que pernoctaron en México, mientras que 4.5 millones fueron excursionistas que no se quedaron a dormir.
El gasto generado por visitantes extranjeros alcanzó 3,477 millones de dólares, con un incremento de 3.9% anual. Los turistas internacionales aportaron 3,203 millones de dólares, mientras que los excursionistas contribuyeron con 273.8 millones.
Perfil de los turistas que llegan a México
Los turistas no fronterizos —quienes llegan desde países lejanos— representan 56.7% del total de visitantes internacionales, con 2.4 millones de entradas. De estos, 51.8% fueron mujeres y 48.2% hombres.
El principal motivo de visita fue vacaciones, recreo u ocio, con 74.1% de las entradas. La visita a familiares o amistades representó 21.8%, mientras que viajes de negocios o profesionales llegaron a 2.9%.
En cuanto al origen, Estados Unidos es el principal emisor de turistas hacia México, con 1.4 millones de visitantes (59.1% del total de turistas no fronterizos). Le siguen países de América del Sur e islas del Caribe con 351,000 turistas (14.5%), y Canadá con 281,000 (11.6%).
El gasto promedio por visitante desciende
Un dato preocupante: el gasto medio de viajeros internacionales en enero de 2026 fue de 393.4 dólares, 5.5% menos que en enero de 2025. Los turistas no fronterizos que llegaron por avión gastaron en promedio 1,312.7 dólares, mientras que los turistas fronterizos solo invirtieron 125.7 dólares.
Esta reducción en el gasto promedio sugiere que aunque aumenta el número de visitantes, el valor económico por viajero disminuye, lo que requiere de estrategias más efectivas para incrementar la permanencia y el consumo en destinos turísticos.
Mexicanos también viajan al extranjero
El flujo no es unidireccional. En enero de 2026, 7.1 millones de residentes mexicanos viajaron al extranjero, 6.3% más que en 2025. De estos, 2 millones fueron turistas que pernoctaron fuera del país y 5.1 millones fueron excursionistas.
El egreso de divisas por estos viajes alcanzó 1,313.9 millones de dólares, un aumento de 21.5% respecto al año anterior. Los turistas mexicanos gastaron 486.2 dólares en promedio durante sus viajes internacionales, más del doble que lo invertido por visitantes extranjeros.
El turismo desde el centro del país lidera las salidas, con 445,000 desplazamientos (35.2% del total), seguido por la región centro-norte y occidente con 435,000 (34.4%).
¿Qué falta para potencializar el sector?
Los datos evidencian que México tiene demanda internacional sólida, pero carece de una arquitectura institucional local que capitalice esa oportunidad. Los prestadores de servicios turísticos —hoteles, restaurantes, guías, artesanos— operan de forma descoordinada y sin respaldo municipal.
Para transformar estos números en desarrollo real, se requiere de políticas públicas claras que incluyan: promoción efectiva de destinos locales, mejora en infraestructura, garantía de seguridad, capacitación de personal, y coordinación entre gobiernos municipales y sector privado. Sin estas medidas, el turismo seguirá siendo una oportunidad desaprovechada en México.