La leyenda de Don Goyo Chino Popocatépetl
En las faldas del volcán Popocatépetl existe una leyenda que ha perdurado durante generaciones en la comunidad de Santiago Xalitzintla, municipio de San Nicolás de los Ranchos. Según la tradición oral, un hombre de edad avanzada llamado Gregorio Chino Popocatépetl podía ser localizado en las laderas del coloso. Los pobladores creían que era el espíritu personificado del volcán, quien se aparecía para advertir a los lugareños cuando el Popocatépetl—conocido también como Monte de Humea—entraba en actividad.
Esta creencia ancestral ha trascendido siglos, convirtiéndose en parte integral de la identidad cultural de Santiago Xalitzintla. Los habitantes creen que existen personas elegidas con el don especial de comunicarse directamente con el espíritu del volcán. A estos intermediarios los llaman Temperos, y pertenecen tradicionalmente a la familia de los Analco.
Del mito al festejo: el nacimiento de una tradición
La leyenda de Gregorio Chino Popocatépetl inspiró que los pobladores comenzaran a referirse al volcán de manera más cercana y familiar: Don Goyo. Este apelativo cariñoso transformó la relación entre la comunidad y la montaña sagrada, dotándola de humanidad y presencia protectora.
Cada 12 de marzo, en el Día de Gregorio Magno, los habitantes de Santiago Xalitzintla realizan una festividad especial para honrar a Don Goyo Chino Popocatépetl. La celebración es multitudinaria y solemne: los pobladores se organizan para llevar diversas ofrendas al pie del volcán. Entre los presentes destacan flores frescas, alimentos tradicionales, botellas de licor, cigarros y tortillas recién hechas. La procesión culmina con los lugareños cantando las mañanitas al espíritu ancestral, en una mezcla de devoción religiosa y veneración prehispánica.
Preservando la memoria colectiva
La importancia de estas celebraciones trasciende lo folklórico. José Alberto Zea Domínguez, historiador y periodista, reconoce la relevancia de mantener vivas estas tradiciones. Hace dos años, Zea Domínguez tuvo la oportunidad de caminar junto a los vecinos de Ozumba y Atlautla durante esta festividad, presenciando de cerca cómo la comunidad rinde tributo a Don Goyo.
El trabajo de documentación y difusión realizado por agrupaciones como la de Ozumba de Alzate es fundamental para preservar la memoria de la leyenda. A través de iniciativas como estas, las nuevas generaciones pueden conectar con sus raíces y comprender la cosmovisión que ha guiado a sus ancestros durante siglos.
Un vínculo entre presente y pasado
La celebración anual de Don Goyo Chino Popocatépetl representa mucho más que una festividad calendárica. Es un acto de resistencia cultural, una reafirmación de identidad en una región donde el volcán no es solo una formación geológica, sino un ser vivo con el que conviven, un guardián espiritual que merece respeto y gratitud. En Santiago Xalitzintla, cada 12 de marzo, la leyenda se materializa en flores, cantos y ofrendas que mantienen vivo el diálogo entre los hombres y las fuerzas de la naturaleza.