Cuando una foto en Instagram se convierte en infraestructura logística
En el norte de Chile, donde el comercio electrónico llegó más tarde que a otras regiones, dos emprendedores decidieron en 2014 hacer lo que parecía obvio: abrir un canal de ventas en Instagram para comercializar productos traídos desde China. No imaginaban que esa ventana digital inicial terminaría transformándose, más de una década después, en una empresa de logística especializada en entregas de corto alcance.
La historia de Paket ejemplifica una tendencia que ha marcado el ecosistema tecnológico latinoamericano en los últimos años: startups que nacen resolviendo un problema específico para su propio negocio y luego descubren que ese mismo problema lo comparten miles de otros comerciantes. El primer ‘producto’ no fue un algoritmo sofisticado ni una aplicación móvil revolucionaria. Fue la frustración de gestionar entregas manualmente mientras intentaban vender ropa y accesorios en línea.
El origen: cuando los emprendedores también son clientes
La génesis de Paket revela algo crucial sobre cómo emergen genuinas soluciones en economías emergentes: frecuentemente surgen de emprendedores que primero fueron usuarios del problema. Estos dos ariqueños no vinieron de fondos de inversión ni de aceleradoras internacionales. Vinieron de Instagram, la plataforma que democratizó el comercio electrónico en Latinoamérica permitiendo que cualquiera con un teléfono pudiera ser vendedor.
Durante estos años, Arica —una ciudad de poco más de 200 mil habitantes en el extremo norte chileno— se convirtió en un polo de comercio digital. Su ubicación geográfica, cerca de Bolivia y Perú, y sus ventajas tributarias la posicionaron como punto estratégico para operaciones de e-commerce regional. Los emprendedores locales, por necesidad, debieron resolver cómo entregar productos cuando los sistemas logísticos formales eran caros e ineficientes para pequeños volúmenes.
El giro hacia la infraestructura: cuando el problema se convierte en oportunidad
La incorporación de un desarrollador chileno al proyecto marca el momento de transición de una tienda online a una plataforma logística. Este cambio de mentalidad —de ‘vender productos’ a ‘resolver un problema de distribución’— es frecuente en startups latinoamericanas exitosas. Fue así también con compañías que comenzaron solucionando sus propias ineficiencias operativas y terminaron creando mercados completos.
Paket se especializó en lo que la industria llama ‘última milla’: ese último tramo del envío, desde centros de distribución hasta la puerta del cliente. Este segmento es particularmente desafiante en Latinoamérica por la fragmentación urbana, la falta de direccionamiento estandarizado y el volumen de envíos que las grandes courier no consideran rentables. Para pequeños y medianos comerciantes de plataformas como Shopify, WooCommerce o marketplaces locales, tener acceso a logística eficiente y a precios accesibles siempre fue un cuello de botella.
La adquisición por Carryt: consolidación regional
Que Paket haya sido adquirida por Carryt, una empresa colombiana, subraya un fenómeno relevante: la maduración del mercado logístico digital en América Latina. Carryt representa el lado opuesto del espectro: una solución nacida en Colombia buscando expandir su influencia hacia el sur. Su interés en Paket no es casual. Reconoce que para dominar la logística de última milla en la región necesita presencia local, equipos enraizados en mercados específicos y soluciones adaptadas a cada contexto nacional.
Este tipo de consolidación horizontal —una startup regional comprando otra startup regional— es síntoma de que el sector está madurando. Ya pasó la fase de experimentos aislados. Ahora el juego consiste en integrar capacidades, ampliar cobertura geográfica y competir contra gigantes globales como Amazon Logistics que ven en Latinoamérica un mercado prioritario.
¿Por qué importa esta historia?
La trayectoria de Paket ilustra tres fenómenos simultáneos: primero, cómo el comercio electrónico transformó el comportamiento de emprendedores pyme en Latinoamérica, obligándolos a digitalizar no solo sus ventas sino toda su cadena de valor. Segundo, cómo las startups de tecnología regional están alcanzando escala suficiente para ser activos estratégicos, no solo para inversores internacionales sino para otras empresas de la región. Tercero, cómo problemas muy locales —¿cómo envío 50 paquetes desde Arica al interior?— pueden convertirse en soluciones escalables que interesan a inversores de otros países.
Sin embargo, el cuestionamiento natural es: ¿qué sucede cuando empresas locales con visión regional son absorbidas por estructuras más grandes? ¿Mantienen la agilidad y comprensión del mercado local que las hizo valiosas? La historia de Paket apenas entra en su siguiente capítulo. Su relevancia no está solo en haber sido adquirida, sino en representar cómo la infraestructura digital latinoamericana se construye desde adentro, desde necesidades reales, y luego se consolida a través de integraciones que buscan cobertura continental.
Información basada en reportes de: Www.df.cl