Denuncia del Movimiento Magisterial Mexiquense
El Movimiento Magisterial Mexiquense (MMM) presentó una denuncia formal durante conferencia de prensa en Nezahualcóyotl: 120 escuelas de nivel básico y superior permanecen en abandono, afectando a más de 30 mil estudiantes y 1 mil 200 docentes en ocho municipios del Estado de México.
La coalición, integrada por siete organizaciones sociales (CEDEN Independiente, UGOCEM, UPREZ SE, MSM, MERFEM, MESEM y RAYZ), hace un llamado respetuoso a la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez para recibir una audiencia urgente y abordar las deficiencias educativas en Chalco, La Paz, Valle de Chalco, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Tecámac, Chicoloapan e Ixtapaluca.
11 demandas específicas del magisterio
Las organizaciones presentaron un pliego de 11 puntos que incluye: reconocimiento y otorgamiento de Claves de Centro de Trabajo (CCT) a escuelas de nueva creación, autorización de plazas de crecimiento natural, basificación para maestros interinos, construcción y equipamiento de inmuebles, y acceso al Programa «La Escuela es Nuestra».
Adicionalmente, el movimiento demanda atención de calidad médica a través de ISSEMYN, contratación de personal no docente (conserjes, secretarias y veladores), atención prioritaria a escuelas de media superior comunitarias, cese a la represión y acoso legal contra docentes, e integración al programa de recolección de basura con asignación de áreas de donación para planteles.
Movilización programada y reclamo político
El magisterio anunció acciones de presión para el 12 de marzo, con una marcha-plantón a la Ciudad de Toluca y rueda de prensa informativa. También solicitó una mesa de trabajo con el Secretario General de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, y el Secretario de Educación, Ciencia y Tecnología, Miguel Ángel Hernández Espejel.
Los representantes del MMM recordaron que apoyan a Delfina Gómez cuando era candidata a la Gobernatura, pero tras dos años de administración «permanecemos abandonados». Señalaron la incongruencia entre el discurso oficial de atender «a los más vulnerables» y la realidad de miles de estudiantes sin infraestructura educativa adecuada.
Las organizaciones enfatizan que el poder debe servir a quiénes más lo necesitan, un principio que, según denuncian, no se refleja en las políticas actuales hacia la educación pública en el Estado de México.