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De Instagram a logística: cómo Paket creció desde Arica y fue comprada por Carryt

Una tienda online nacida en redes sociales se convirtió en startup de entregas. La adquisición por parte de la colombiana Carryt muestra cómo la última milla sigue siendo el oro negro del e-commerce latinoamericano.

De Arica a la última milla: la historia de Paket y por qué importa su adquisición

En 2014, mientras Instagram apenas comenzaba a ser visto como algo más que un lugar para compartir fotos, dos emprendedores ariqueños decidieron probar algo distinto: usar la plataforma para vender productos importados desde China. Era la época en que cualquiera podía ser importador, cuando la logística parecía un problema menor y los márgenes de ganancia en productos chinos eran jugosos. Nadie imaginaba que esa tienda de Instagram terminaría siendo el germen de una startup de logística que despertaría el interés de inversores colombianos.

Paket nació, formalmente, de la evolución de ese experimento inicial. Junto a un desarrollador chileno, los dos fundadores originales transformaron lo que era un modelo de negocio basado en el comercio minorista directo en algo completamente distinto: una solución de entrega para pequeños vendedores. La adquisición por parte de Carryt, empresa logística colombiana, marca un punto de inflexión en esta trayectoria que merece análisis.

Por qué esto importa: el puzzle de la última milla en Latinoamérica

La última milla—ese tramo final entre el almacén y la puerta del cliente—es la frontera más difícil del comercio electrónico regional. Mientras que gigantes como Amazon dominan en Estados Unidos con infraestructura propia, América Latina sigue siendo un mosaico fragmentado de proveedores locales, cada uno peleando por eficiencia en mercados dispersos y costosos de servir.

Empresas como Paket surgieron precisamente para atender un nicho desatendido: pequeños vendedores que venden en redes sociales, marketplaces o tiendas propias, pero no tienen capacidad logística propia. No son MercadoLibre ni Shopify. Son emprendedores con inventario, ambición y ansiedad por no fallarle a sus clientes. El mercado estaba ahí, hambiento, sin soluciones simples.

Cuando una firma colombiana como Carryt decide adquirir a Paket, está apostando a una estrategia clara: expandir su footprint mediante integración vertical. Carryt opera en Colombia, Ecuador y Perú principalmente. Chile representa un mercado de e-commerce más maduro pero también más competido. Comprar Paket no es solo adquirir un software o una cartera de clientes; es heredar operaciones, expertise local y, especialmente, credibilidad en un mercado donde el delivery es sinónimo de confianza.

La trayectoria: de importadores a operadores logísticos

Lo fascinante de esta historia es que Paket ejemplifica una tendencia poco documentada en el ecosistema tecnológico latinoamericano: empresas que nacen como negocios tradicionales y descubren que su verdadera ventaja competitiva radica en resolver problemas operacionales, no en vender directamente.

Cuando comenzó en Arica, la empresa vendía productos. Eso generaba ingresos, pero también exponía a los fundadores a márgenes comprimidos, competencia masiva y dependencia de tendencias de consumo. En algún momento—probablemente cuando los volúmenes crecieron—advirtieron algo que muchos emprendedores tardíamente descubren: estaban mejor posicionados para entregar eficientemente que para competir como retailers. El cambio de modelo hacia logística de última milla es el pivote inteligente que las startups de este calibre logran cuando el timing, el equipo y el mercado convergen.

Carryt y la consolidación del mercado logístico regional

La compra de Paket por parte de Carryt es síntoma de un mercado en consolidación. Durante años, la logística de última milla en Latinoamérica fue territorio de startups fragmentadas, cada una sirviendo una ciudad o un país. Ahora comienzan a emerger casos donde empresas regionales pequeñas compran a otras pequeñas para ganar escala.

Colombia ha sido cuna de varias startups logísticas exitosas. Además de Carryt, existen empresas como Rappi (aunque su modelo es diferente) y varias otras que han recibido financiamiento importante. El movimiento de Carryt hacia Chile sugiere que los inversores ven consolidación regional como la trayectoria natural: quien no escale, probablemente pierda relevancia frente a gigantes como FedEx, DHL o incluso Amazon mismo, que ya opera logística propia en varios países.

Las preguntas que quedan sin responder

¿A qué precio se realizó la operación? ¿Cuánto tiempo llevan negociándolo? ¿Integrarán totalmente los sistemas o mantendrán Paket como marca independiente? ¿Qué pasa con los empleados ariqueños?

Estos detalles importan porque definen si esta es una adquisición estratégica real o un movimiento táctico más. De todas formas, el mensaje es claro: las startups logísticas que logren escala regional se vuelven assets valiosos. Para Paket, el camino desde Instagram hasta una transacción con una empresa colombiana representa la promesa—y también el limite—del emprendimiento tecnológico en la región: crecer rápido, resolver un problema real, y eventualmente ser absorbido por un jugador más grande.

La pregunta que deberían hacerse otros emprendedores es: ¿esa era la meta desde el inicio, o es simplemente el único final visible en un ecosistema donde la independencia a largo plazo sigue siendo una quimera?

Información basada en reportes de: Www.df.cl

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