El proceso electoral ya comenzó, pero la inseguridad sigue sin respuestas

El proceso electoral oficial ya inició en México y con él, la contienda por los espacios de elección popular. Aunque algunos candidatos ya se movían desde semanas atrás buscando visibilización, ahora comienza formalmente la carrera que definirá no solo el próximo año, sino también las bases para la elección presidencial de 2030.

Dentro de Morena, las dinámicas internas son claras: los grupos se convulsionan mientras los «puros» y los «impuros» luchan por el poder. La transición política que vive el país genera una fragmentación que irá definiéndose conforme avancen los meses. Sin embargo, hay un tema que trasciende estas disputas internas y que determinará el voto en las urnas: la inseguridad.

Inseguridad: el fantasma que persigue al gobierno

A pesar de los esfuerzos comunicacionales de las autoridades, la realidad es contundente: la inseguridad en México no ha disminuido. Los gobiernos en sus tres niveles parecen apostar a la memoria corta de la sociedad, pero eso será puesto a prueba cuando los ciudadanos enfrenten la boleta electoral.

La encuesta más reciente del INEGI lo demuestra claramente. Las mujeres, que representan la mayoría poblacional, mantienen una percepción alta de inseguridad en sus comunidades. Lo más grave es que municipios del Estado de México que cuentan con alertas de desapariciones y alertas de violencia de género no han ejecutado las acciones necesarias para reducir esa percepción de peligro.

Esto evidencia la falta de vinculación real entre los diferentes niveles de gobierno para combatir la inseguridad. Mientras las autoridades federales presentan números que supuestamente muestran avances, la realidad en los estados y municipios cuenta una historia diferente.

Marina vs. Guardia Nacional: la brecha de confianza

La Armada ha ganado una buena aceptación entre la población, pero su presencia no es suficiente en todas las zonas del país. Por su parte, la Guardia Nacional, aunque tiene cobertura nacional, enfrenta problemas de operatividad que erosionan la confianza ciudadana en su capacidad de protección.

La inoperancia en muchos aspectos ha dejado claro que no existe una verdadera confianza social en materia de seguridad. Las cifras que rindan las autoridades locales simplemente no reflejan la realidad que vive la gente en las calles.

Un cambio de estrategia urgente

Las cosas requieren mayor atención o un cambio de estrategia profundo. Mientras no exista un verdadero compromiso de querer hacer las cosas bien, la situación seguirá igual. Y aunque hoy esto parezca lejano de las preocupaciones electorales inmediatas, el resultado será evidente en las próximas elecciones.

La respuesta tan esperada y anhelada por la ciudadanía simplemente sigue sin llegar. Esa será la verdadera medida de los gobiernos cuando los mexicanos voten.

«El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades». – George Orwell