Texcoco mira al futuro sin olvidar su pasado milenario
A 151 años de su erección como municipio, Texcoco realizó una ceremonia de conmemoración que trascendió la simple celebración numérica. En el teatro al aire libre de la Casa del Constituyente, autoridades, expresidentes municipales y ciudadanos reflexionaron sobre la trascendencia histórica del territorio que fue hogar de grandes civilizaciones prehispánicas y cuna de la evangelización en la Nueva España.
El presidente municipal Nazario Gutiérrez Martínez encabezó el evento acompañado por la presidenta honoraria del DIF Texcoco, Yesenia Olivia Armas Tobón, y funcionarios del gobierno local. La ceremonia contó con la presencia de magistrados del Tribunal Superior de Justicia, expresidentes municipales y atletas paralímpicos que han representado al municipio en competiciones nacionales e internacionales.
Una historia que trasciende los números
Martha Ortega Cantabrana, cronista de Texcoco, fue enfática en su reflexión: «A la historia de Texcoco la bautiza el tiempo y la dejó crecer desde aquellos que la fundaron; nosotros solo estamos de paso, pero la historia de Texcoco es eterna».
La cronista trazó un recorrido que inicia en el siglo XI, cuando migrantes de Tula llegaron a la ribera lacustre y fundaron Tecuanulco, Amanalco y Santa Catarina del Monte. Entre 1117 y 1521 se estableció la Casa Real de Texcoco, consolidándose definitivamente en 1302, cuando se fundó Texcoco en la ribera del lago —actualmente donde se ubica el panteón municipal—.
Destacó el período dorado bajo el gobierno del Rey Poeta Nezahualcóyotl, así como la llegada de Fray Pedro de Gante en 1523, quien fundó la primera escuela para niños con una pedagogía adelantada a su época. Los primeros franciscanos evangelizadores llegaron en 1524, consolidando a Texcoco como la «cuna de la evangelización» en Mesoamérica.
La propuesta de reivindicación histórica
Mauricio Valdés Rodríguez, expresidente municipal, planteó durante la ceremonia una demanda histórica que resonó en el auditorio: «No es posible celebrar solo 151 años de la erección del municipio cuando en 1827 tuvo la jerarquía máxima: ser la capital del Estado de México. Por eso reclamo esa reivindicación para Texcoco».
Valdés propuso al presidente municipal establecer una comisión especializada que investigue el pasado histórico de Texcoco para reivindicar adecuadamente su valor institucional. La iniciativa busca reconocer que la historia texcocana no puede limitarse a un siglo y medio, sino debe abarcar su rol fundamental en la formación del Estado de México.
El presidente Gutiérrez Martínez acogió la propuesta, comprometiéndose a impulsar esta comisión que rescate y reivindique la historia del municipio constituyente y su etapa como primera capital estatal.
Reconocimiento a los talentos del presente
Durante la ceremonia, Nazario Gutiérrez Martínez entregó reconocimientos a alumnas y alumnos de las Escuelas Primarias Bilingües Nezahualcóyotl y Cuauhtémoc por su labor en la defensa de su cultura indígena. Estos centros educativos, ubicados en Santa Catarina del Monte y San Jerónimo Amanalco respectivamente, mantienen viva la tradición de la enseñanza multilingüe que tiene raíces profundas en Texcoco.
Asimismo, se reconoció a integrantes de la escuela paralímpica a cargo del profesor Eli Froebel, por su destacada participación en Juegos Panamericanos representando a Texcoco y al Estado de México en deportes adaptados. La familia de la basquetbolista texcocana Martha Gil Gotáz también recibió mención por su trayectoria y dedicación al deporte de alto rendimiento.
Una visión de progreso anclada en tradición
El alcalde enfatizó que, a 151 años de su conformación institucional, Texcoco mantiene una visión clara de progreso basada en tres pilares: fortalecimiento de la obra pública, seguridad territorial y preservación de las tradiciones de sus pueblos originarios.
«Texcoco tiene una visión progresista», afirmó Gutiérrez Martínez, reafirmando el compromiso de la administración actual para garantizar el bienestar de la ciudadanía. La regidora Nallely Flores Valles subrayó durante la ceremonia el valor histórico del municipio, señalando que su pasado milenario trasciende ampliamente los 151 años que hoy se conmemoran.
La conmemoración dejó clara una filosofía: Texcoco no celebra solo una cifra administrativa, sino la continuidad de un legado que ha atravesado imperios, colonizaciones y modernidades, permaneciendo como referente de identidad y transformación en el centro de México.