A tres años de gestión, el programa Campo Limpio del Gobierno del Estado de México ha logrado recolectar más de 229 toneladas de envases vacíos de agroquímicos, consolidándose como una estrategia clave para la protección ambiental en zonas agrícolas del territorio estatal.
La iniciativa, coordinada por las Secretarías del Campo y de Agricultura y Desarrollo Rural junto con gobiernos municipales y la asociación civil AMOCALI, opera a través de una red de 152 Centros de Acopio Primario (CAP) distribuidos estratégicamente en 35 municipios con alta actividad agrícola.
Una red de acopio estratégicamente ubicada
Los municipios participantes incluyen Rayón, Atlacomulco, Acambay, Jocotitlán, Villa Guerrero, Zinacantepec, Coatepec Harinas, Almoloya de Juárez, Chapa de Mota, Ixtapan de la Sal, Tejupilco y Valle de Bravo, además de zonas de las regiones Volcanes y Valle de Teotihuacán.
Según María Eugenia Rojano Valdés, Secretaria del Campo, estos centros son fundamentales para concentrar de manera segura los envases y evitar prácticas peligrosas como abandonarlos, quemarlos o depositarlos inadecuadamente. Esta medida contribuye directamente a la prevención de contaminación de suelos, cuerpos de agua y cultivos, además de reducir riesgos para las familias productoras.
Diagnóstico integral detecta problemas críticos
Sin embargo, un diagnóstico integral realizado recientemente identificó deficiencias importantes. Cerca del 30 por ciento de los centros instalados en administraciones anteriores se encuentran en zonas no aptas para funcionar, ubicados en barrancas o sitios con riesgo de escurrimientos hacia cuerpos de agua.
Antonio Huerta Alba, titular de la Dirección General de Sanidad e Inocuidad Alimentaria, informó que los centros en condiciones de riesgo serán objeto de reubicación o reordenamiento siguiendo criterios técnicos rigurosos: uso de suelo, volumen de envases generados, condiciones de seguridad, prevención de escurrimientos, protección de cuerpos de agua, cercanía de vegetación forestal y especial atención a zonas de importancia para los polinizadores.
Jornadas de limpieza y reordenamiento
Durante agosto iniciaron las primeras jornadas de remediación en seis puntos críticos, incluyendo los sitios denominados Puente de Putla 1 y 2. En estas ubicaciones se hallaron materiales que no corresponden a los envases de agroquímicos, como jeringas, muebles y desechos orgánicos que debieron ser removidos inmediatamente.
Capacitación permanente a productores
Complementando los esfuerzos de infraestructura, la Secretaría del Campo desarrolla capacitaciones permanentes dirigidas a productoras y productores sobre el manejo adecuado de recipientes. Se enfatiza la aplicación de la técnica del triple lavado, perforado y retiro de tapas, medidas que reducen riesgos y facilitan el aprovechamiento y reciclaje seguro de los envases.
Con estas acciones coordinadas, el Gobierno del Estado de México avanza hacia la consolidación de prácticas agrícolas más responsables que protejan simultáneamente el suelo, el agua, los cultivos, los polinizadores y las comunidades rurales que dependen de la agricultura.