El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) impulsan un programa pionero de alfabetización comunitaria que combina educación y atención médica en zonas rurales. La estrategia incorpora a cerca de 789 pasantes de medicina y enfermería en servicio social, quienes colaboran en programas de alfabetismo dirigidos principalmente a personas adultas mayores.
Un convenio que suma esfuerzos
La iniciativa surge del Convenio de Colaboración firmado por ambas instituciones el 31 de mayo de 2024, con el propósito de contribuir a disminuir el rezago educativo entre personas derechohabientes, beneficiarias y usuarias de los servicios del IMSS. Susana Barceló Contreras, titular de la División de Formación de Recursos Humanos para la Salud, explicó que tras la capacitación de los pasantes, el programa inició el 11 de mayo de 2026 en Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Puebla, comunidades prioritarias para elevar los índices de alfabetización. Se prevé a mediano plazo la incorporación de más entidades.
Cómo funciona el programa en las comunidades
El proceso de identificación es sencillo: durante la atención en las unidades médicas del IMSS se detecta a personas que no saben leer o escribir. Una vez identificadas, se les invita a participar y se les entregan materiales educativos para incorporarlas a círculos de estudio.
Las sesiones son presenciales dos veces por semana con una duración aproximada de 90 minutos. Los horarios se definen de acuerdo con los horarios de servicio de las unidades médicas y las necesidades específicas de las comunidades participantes, garantizando accesibilidad para todos.
El rol estratégico de los pasantes
¿Por qué involucrar a pasantes de medicina y enfermería? Barceló Contreras señaló que estos profesionales en formación mantienen contacto directo con las comunidades durante su servicio social, especialmente en zonas rurales, lo que permite vincular de manera efectiva la atención médica con la educación y la intervención comunitaria.
Su participación en el programa fortalece competencias clave como la comunicación con población vulnerable, la educación para la salud, el trato humanizado, el liderazgo comunitario, el trabajo intersectorial y la comprensión de los determinantes sociales de la salud. Todo esto enriquece su formación profesional.
Respaldo institucional y recursos
Para cumplir esta labor, los pasantes cuentan con acompañamiento de autoridades y responsables de áreas educativas en las unidades médicas del IMSS, así como de representantes del INEA. Disponen de materiales de alfabetización y espacios dentro de los inmuebles para establecer los círculos de estudio.
Barceló Contreras enfatizó que estas actividades se integran al programa operativo de servicio social sin afectar la atención médica, que sigue siendo la función prioritaria de este personal.
Salud integral más allá de la enfermedad
Para el IMSS, la salud integral no se limita a la atención de la enfermedad, sino que también comprende las condiciones sociales que permiten a las personas tomar decisiones informadas, ejercer sus derechos y participar plenamente en la comunidad.
«Alfabetizar también es cuidar, es brindar herramientas para fortalecer la autonomía, el autocuidado y el bienestar de las personas y sus comunidades», enfatizó la titular de la División de Formación de Recursos Humanos del IMSS.
Con este programa, ambas instituciones demuestran que la educación y la salud son pilares inseparables del desarrollo comunitario y la inclusión social en México.