Montiel y Aurelio Nuño regresan: ¿qué trama política se teje en Neza?
Este sábado, Arturo Montiel Rojas, exgobernador del Estado de México, reapareció en Nezahualcóyotl acompañado por Aurelio Nuño Mayer, exsecretario de Educación federal y exjefe de la oficina presidencial durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. El encuentro reunió a expresidentes municipales, exlegisladores y operadores políticos de la zona oriente mexiquense en lo que aparentaba ser una conferencia magistral, pero que en los hechos adquirió dimensiones políticas innegables.
Más que una conferencia académica
Lo presentado como exposición de la conferencia magistral «Presupuesto Participativo», impulsada por el doctorante Gerardo Dorantes Mora, terminó convirtiéndose en una reunión de figuras con amplio recorrido en la política mexiquense. Y en política, las señales también cuentan.
La consigna que resonó con fuerza fue: «UNIDOS SOMOS MÁS FUERTES». Esta frase contiene una de las claves del movimiento, muy al estilo Montielista. Cuando un proyecto comienza a organizar territorio, nombrar coordinaciones y construir presencia colonia por colonia, la clase política difícilmente lo interpreta solamente como una actividad académica.
De la conferencia a la operación territorial
La propuesta de Presupuesto Participativo plantea que la ciudadanía tenga intervención directa en la definición de obras y acciones financiadas con recursos municipales. Sin embargo, el verdadero ingrediente político apareció en la estructura desplegada alrededor del proyecto. Bajo la consigna «Es el Momento de Gobernar de Frente y Junto a la Gente», surgieron coordinadores distritales, coordinadores de zona y promotores por colonia.
Esta estructura territorial es el signo de alerta más claro: en política, el territorio habla más que los discursos.
El regreso de los pesos pesados
La presencia de Aurelio Nuño Mayer en el Estado de México no parece un simple paseo político ni una coincidencia de calendario. En los círculos del poder, su llegada levanta inevitablemente una pregunta: ¿quién lo manda y qué viene a operar?
Nuño fue uno de los hombres de mayor confianza de Enrique Peña Nieto en Los Pinos, parte de aquel círculo estrecho desde donde se tomaban decisiones que marcaron el rumbo político del país. Ahora aparece en territorio mexiquense justo cuando comienza a calentarse el tablero rumbo al próximo proceso electoral.
Difícil de creer que sea coincidencia para quienes conocen los códigos del poder. Su presencia alimenta la versión de que el peñismo podría estar preparando su regreso al juego político, y que Nuño sería uno de los encargados de medir fuerzas, tender puentes y, eventualmente, operar las piezas.
Una dupla de peso en el territorio
Montiel Rojas, quien conoce el Estado de México como la palma de su mano, se acompaña de una nómina de figuras significativas: los expresidentes municipales José Salinas Navarro, Gerardo Vizcaíno Cobián, Carlos Viñas Paredes, Pablo Basáñez, José Luis Gutiérrez Cureño, Valentín González Bautista y Luis Venancio Sánchez Jiménez, entre otros. Además de exsecretarios estatales y algunos del orden federal, cuya trayectoria en la política nacional imprime al encuentro una dimensión que rebasa los límites municipales.
Neza como punto de partida estratégico
Que este encuentro ocurra en Nezahualcóyotl tampoco resulta menor. La zona oriente representa uno de los territorios políticamente más relevantes del Estado de México y, durante décadas, ha sido escenario de intensas disputas electorales, construcción de liderazgos y operación territorial.
Reunir en este municipio a exgobernantes, exlegisladores, liderazgos sociales y operadores políticos no puede pasar inadvertido. Es un mensaje dirigido hacia dentro y hacia fuera del ecosistema político mexiquense.
¿Se construye algo más grande?
La lectura política resulta inevitable: ¿se está construyendo algo más grande detrás del Presupuesto Participativo? Por ahora, nadie habla abiertamente de candidaturas ni de una nueva estructura electoral. Pero los movimientos políticos rara vez comienzan anunciando sus verdaderas intenciones.
Primero aparecen las reuniones. Después llegan los liderazgos. Luego se organiza el territorio. Y finalmente, cuando el escenario electoral comienza a calentarse, las piezas ya están colocadas.
La propuesta de participación ciudadana busca colocar en el centro una pregunta que puede convertirse en bandera política: ¿Quién decide en qué se gasta el dinero público: los gobiernos o la gente? Una pregunta que, en boca de Montiel y Nuño, adquiere dimensiones políticas inesperadas.
El calendario político mexiquense todavía tiene camino por recorrer, pero el tablero ya comienza a moverse.