Por instrucciones de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, la Secretaría de Salud del Estado de México desplegó un operativo integral de atención médica y sanitaria para proteger a más de 68 mil peregrinos procedentes de Querétaro que realizan anualmente el recorrido tradicional hacia la Basílica de Guadalupe a través de municipios mexiquenses.
Durante siete días de procesión, el dispositivo movilizó recursos especializados para garantizar la seguridad y bienestar de los caminantes, que sumaron más de 62 mil personas a pie y 6 mil 500 ciclistas. El operativo combinou atención médica de emergencia, vigilancia sanitaria permanente y acciones preventivas.
Servicios médicos en movimiento
El Sistema de Urgencias Estatal (SUEM) fue la punta de lanza de la estrategia. Desplazó ocho paramédicos y ambulancias equipadas con capacidad de respuesta inmediata ante cualquier eventualidad. El equipo también instaló un Centro de Mando central para coordinar acciones y ofreció soporte vital avanzado a los peregrinos que lo requirieron.
Los registros muestran la magnitud del operativo: entre los municipios de Polotitlán, Jilotepec y Aculco—por donde transcurrió el contingente a partir del lunes 20 de julio—se atendieron 545 consultas médicas. De estos casos, tres requirieron traslado y atención especializada en Unidades de Salud.
Vigilancia sanitaria exhaustiva
Paralelo a la atención médica, la Comisión para la Prevención Contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (COPRISEMEX) realizó una vigilancia rigurosa de las condiciones higiénicas a lo largo de toda la ruta. El trabajo incluyó:
• Mil 455 visitas de evaluación a productos y servicios en los puntos de abastecimiento.
• 60 análisis de cloro residual para garantizar la calidad del agua potable.
• Verificación de 904 baños y letrinas para mantener estándares de salubridad.
• Retiro de comida caduca o en mal estado y suspensión de 18 establecimientos de preparación de alimentos que no cumplían normas.
COPRISEMEX también llevó a cabo más de 4 mil pláticas de fomento sanitario entre los peregrinos, distribuyó 335 frascos de plata coloidal para desinfección, e implementó acciones preventivas de saneamiento básico y disposición final de excretas.
Un operativo coordinado y efectivo
El despliegue conjunto de la Secretaría de Salud refleja el compromiso del gobierno estatal por mantener segura una tradición religiosa que moviliza a decenas de miles de devotos cada año. La combinación de atención prehospitalaria oportuna, vigilancia sanitaria constante y educación preventiva permitió que los peregrinos completaran su recorrido sin incidentes graves.
Este tipo de operativos demuestra cómo la planificación y coordinación interinstitucional son clave para proteger la salud pública en eventos de gran concurrencia, especialmente cuando se trata de poblaciones en movimiento y en condiciones climáticas desafiantes.