La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) requiere un aumento presupuestario que supere la inflación para actualizar sus equipos y mantener su operatividad, según afirmó el rector Leonardo Lomelí Vanegas tras presentar la Cuenta Anual 2025 ante la Cámara de Diputados.
En sus declaraciones a la prensa, Lomelí explicó que el incremento ideal sería «un poco más que la inflación», aunque reconoció que actualmente la institución opera «un poco apretada» gracias a las medidas de austeridad implementadas.
La austeridad como estrategia
El rector destacó que las políticas de reducción de gastos han sido benéficas para la máxima casa de estudios, permitiendo financiar iniciativas sociales significativas. Entre ellas mencionó el programa de apoyo alimentario «Ifigenia Martínez», diseñado como complemento nutricional para estudiantes que ya cuentan con otras becas.
«Hemos podido hacer las economías del caso», señaló Lomelí, subrayando que estas medidas no solo han permitido mantener la operación, sino también impulsar programas de bienestar estudiantil en tiempos de restricción presupuestaria.
Ampliar cobertura sin descuidar a la UNAM
Cuando se le cuestionó si el presupuesto destinado a crear nuevas universidades en el país podría redirigirse exclusivamente a fortalecer la UNAM, el rector rechazó presentar estas opciones como excluyentes.
«No son excluyentes», respondió Lomelí. «Dada la demanda que hay de educación superior, sí es importante apoyar a la UNAM, pero también es importante crear opciones en otros lados del país».
Esta posición refleja el balance que busca mantener la administración universitaria: consolidar la calidad académica de la institución más importante del país mientras contribuye a la expansión de la educación superior en regiones que carecen de opciones universitarias.
Proyecciones pendientes
Lomelí indicó que las proyecciones finales dependerán de los pronósticos inflacionarios que establezca el gobierno para los próximos ejercicios fiscales. «Tendríamos que ver cuáles son las proyecciones de la inflación», comentó, sugiriendo que el presupuesto debe ajustarse dinámicamente según estos parámetros económicos.
La UNAM, con más de 370,000 estudiantes y una plantilla de decenas de miles de trabajadores, enfrenta desafíos permanentes en materia de infraestructura, tecnología y servicios. La solicitud del rector busca garantizar que la institución pueda continuar modernizando sus instalaciones sin comprometer el apoyo social a su comunidad universitaria.