Luciérnagas en Temascaltepec: guardianas de bosques sanos
Las luciérnagas que iluminan los bosques durante las noches de verano son más que un espectáculo natural: son indicadores vitales de la salud de los ecosistemas forestales. Su presencia confirma que existen bosques bien conservados, con alta humedad ambiental, cobertura vegetal densa y condiciones que solo se mantienen mediante protección y manejo forestal permanente.
En Temascaltepec, el Parque Ecoturístico Maatawi ubicado en la comunidad de San Francisco Oxtotilpan se ha convertido en un ejemplo regional de cómo la conservación comunitaria permite que miles de luciérnagas prosperen y cumplan su ciclo vital en armonía con las actividades humanas.
Estrategia estatal de conservación
El Gobierno del Estado de México, a través de la Protectora de Bosques (Probosque), fortalece la conservación de estos ecosistemas mediante programas especializados. El Pago por Servicios Ambientales Hidrológicos del Estado de México (PSAHEM), el Manejo Forestal Sustentable y la Estrategia de Restauración Hidrológico-Forestal son las herramientas clave que permiten que espacios como Maatawi continúen siendo refugio de biodiversidad.
Reglas estrictas para proteger el hábitat
La conservación del bosque comienza con el compromiso de quienes lo habitan. En Maatawi, los ejidatarios aplican normas rigurosas para proteger el hábitat de las luciérnagas y su ciclo de vida. Entre las restricciones está prohibido usar perfumes, repelentes, luces con flash y colores fluorescentes. Además, regulan el acceso de visitantes por senderos específicos para minimizar el impacto sobre estos insectos y su entorno.
«Hay llegado las luciérnagas, aquí se establecieron en este lugar. Cuando las descubrimos era algo maravilloso, como brillante en el suelo y en los árboles. Nos preguntamos: ¿por qué está iluminado ese lugar? Porque tenemos nuestros bosques sanos, por eso ellos han vivido aquí», comenta María de Jesús Díaz, integrante del Consejo de Vigilancia de la comunidad.
Dos décadas de apoyo institucional
Desde 2007 hasta 2025, el respaldo de Probosque ha permitido fortalecer la conservación del bosque en San Francisco Oxtotilpan durante casi dos décadas. En 2025, el ejido participó en el PSAHEM con 500 hectáreas protegidas. Para 2026, presentó una nueva solicitud para incorporar 400 hectáreas adicionales, reafirmando el compromiso comunitario con la conservación de su patrimonio natural.
«Parte del Programa de Pago por Servicios Ambientales es la conservación de nuestra biodiversidad forestal y dentro de ello está el avistamiento de luciérnagas», señala Adareli Santana, Delegada Forestal Región Tejupilco.
Beneficios que trascienden la biodiversidad
La conservación de estos bosques genera impactos positivos que van más allá de la protección de una especie. Estos ecosistemas bien mantenidos contribuyen a la captación de agua, la protección del suelo, la regulación del clima y facilitan actividades productivas sustentables como el ecoturismo comunitario.
Estos beneficios se traducen en bienestar directo para las familias mexiquenses, demostrando que la protección ambiental y el desarrollo económico pueden coexistir cuando existe voluntad política, compromiso comunitario y recursos institucionales dedicados a la conservación.