En el Deportivo Silverio Pérez de Texcoco, un espacio embellecido con murales que reflejan la identidad local, se realizaron las Jornadas de Paz «Que Ruede el Balón»: un torneo de fútbol que reunió a policías de tres municipios vecinos con un objetivo común: demostrar que la convivencia armónica y la colaboración son posibles.
Elementos de los cuerpos de Seguridad Pública de San Salvador Atenco, Chiconcuac y Texcoco compitieron en un ambiente de camaradería, buscando fortalecer sus lazos operativos y la coordinación intermunicipal. El acto inaugural contó con la presencia del presidente municipal de Texcoco, Nazario Gutiérrez Martínez, quien dio la patada inicial junto a María Esther García Valencia, secretaria técnica de la Mesa de Paz.
El deporte como puente de unión
Durante la inauguración, Gutiérrez Martínez envió un mensaje claro a los uniformados: «El deporte tiene el poder único de unir a las personas. Cuando el balón rueda, no hay diferencias, solo un equipo trabajando por un objetivo común. Eso es lo que queremos transmitir a nuestra comunidad».
La propuesta de las Jornadas de Paz coincidió con la temporada mundialista, aprovechando la pasión que genera el fútbol en estos municipios de la zona oriente del Estado de México. El evento no solo buscaba entretener, sino generar un mensaje de respeto y colaboración hacia la ciudadanía.
Un mensaje de coordinación contra la delincuencia
María Esther García Valencia destacó durante el evento el trabajo coordinado entre las corporaciones policiales, señalando que su participación conjunta es un ejemplo para la comunidad. «Son un ejemplo de respeto y colaboración para lucha unidos contra la delincuencia», expresó la funcionaria.
Los comisarios de las tres corporaciones asistieron al evento junto con sus respectivas delegaciones, demostrando una unidad que trasciende las fronteras municipales.
Resultados y cierre de la jornada
La final del torneo enfrentó a Texcoco contra Chiconcuac, con victoria de los anfitriones por 3-2. San Salvador Atenco completó el podio en tercer lugar. Más allá de los goles y las anotaciones, el evento cerró con apretones de manos y sonrisas entre los uniformados: el verdadero triunfo de una jornada dedicada a la paz.
Las Jornadas de Paz «Que Ruede el Balón» reflejan una estrategia de estos municipios por mostrar que la seguridad pública y la convivencia ciudadana se construyen no solo con operativos coordinados, sino también con gestos simbólicos que humanicen a quienes visten el uniforme.