SADER se compromete a vigilar violencia en la Universidad Autónoma Chapingo
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) será garante de que en la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) no se repitan situaciones que deriven en violencia de género, laboral o institucional. Así lo afirmó Fermín Salvador González García, director general de Capital Humano y Desarrollo Organizacional de la dependencia, tras una reunión con integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUACh) en Texcoco.
El funcionario se comprometió a dar seguimiento a los conflictos que se presenten al interior de la institución y a revisar casos específicos como el de Martha Castillo Beltrán, secretaria de Finanzas del gremio, quien fue objeto de amenazas e intimidaciones.
«Vamos a ser garantes», dice funcionario de la SADER
Durante el encuentro, González García destacó que «vamos a ser garantes y estaremos revisando que no se cometan más atropellos ni situaciones que deriven en violencia de género, violencia institucional o violencia laboral. Hay que garantizar para todos y todas una estancia tranquila y tersa».
El funcionario resaltó que la Universidad Autónoma Chapingo ha «forjado a una gran cantidad de profesionales dedicados al medio rural» y que es responsabilidad de las autoridades mantener un ambiente de trabajo seguro y respetuoso.
Por instrucción de Columba Jazmín López Gutiérrez, titular de la SADER, se mantendrán abiertos los canales de comunicación para conocer la situación que enfrentan los organismos sectorizados. González García adelantó que solicitará a la administración de la UACh una exposición sobre el diagnóstico y la situación actual de la institución, con el propósito de conocer de primera mano las problemáticas planteadas por los académicos.
El caso que detonó la intervención federal
La denuncia se originó cuando un subdirector de la universidad solicitó modificar el reglamento del Fondo de Vivienda para permitir que académicos que ya cuentan con una vivienda dentro de la colonia de profesores accedieran a créditos de hasta 300 mil pesos.
Castillo Beltrán notificó al funcionario que el reglamento no podía modificarse en los términos planteados. En respuesta, el subdirector presuntamente le dijo en tres ocasiones: «atente a las consecuencias», expresión que fue interpretada como una amenaza directa.
La dirigente sindical aseguró que las expresiones del funcionario le provocaron afectaciones emocionales y de salud, por lo que decidió formalizar la denuncia. La situación derivó en una denuncia ante la Contraloría Interna de la UACh y en una querella presentada ante el Ministerio Público.
Represalias y violencia sistémica
Los representantes del STAUACh consideran que el caso refleja problemas más amplios relacionados con violencia de género y abuso de poder dentro de la universidad. Señalaron que, aunque la institución retiró al funcionario de dos comisiones donde coincidía con la dirigente sindical, esto no es suficiente.
Los sindicalizados también cuestionaron que, pese a la reciente creación de una instancia universitaria especializada en género e inclusión, continúen registrándose situaciones que vulneran los derechos de las trabajadoras y trabajadores académicos.
La intervención de la SADER representa una presión federal para que la Universidad Autónoma Chapingo atienda estas problemáticas y garantice un ambiente laboral libre de intimidaciones y represalias, tanto contra la secretaria de Finanzas como contra cualquier otro miembro de la comunidad académica.