Los alcaldes de Naucalpan e Azcapotzalco, Isaac Montoya Márquez y Nancy Núñez, respectivamente, firmaron este martes un convenio marco de colaboración que marca un antes y un después en la cooperación intermunicipal. El acuerdo busca impulsar acciones conjuntas en seguridad, servicios públicos, obra pública, movilidad e infraestructura hidráulica para beneficiar a las comunidades que comparten la franja limítrofe entre el Estado de México y la Ciudad de México.
La ceremonia de firma se realizó en la colonia Ahuizotla, en un ambiente de fraternidad institucional con la presencia de concejales, regidoras, regidores y autoridades de ambas demarcaciones. Se trata de un acuerdo sin precedentes que permitirá atender problemáticas históricas que durante años permanecieron desatendidas en esta zona.
Una tierra que dejará de ser tierra de nadie
Durante su intervención, el presidente municipal de Naucalpan enfatizó que el convenio representa un compromiso compartido para dignificar una región que ha permanecido rezagada. «Esta firma significa que esta tierra dejará de ser tierra de nadie para convertirse en tierra de todas y todos. Asumimos una responsabilidad conjunta porque ninguna persona debería ver condicionada su calidad de vida o el acceso a sus derechos por el código postal en el que vive», expresó Montoya ante vecinas y vecinos de ambas demarcaciones.
El alcalde subrayó que la buena relación entre gobiernos permitirá concretar proyectos con impacto positivo en la calidad de vida de la población. «Vamos a dar este paso en beneficio de nuestras comunidades y aprovechar las condiciones que hoy existen para traducirlas en más seguridad, mejor infraestructura hidráulica y obras que durante muchos años permanecieron rezagadas».
Calzada La Naranja: primer gran proyecto
Entre las primeras acciones derivadas de este acuerdo destaca la rehabilitación integral de la Calzada La Naranja, una de las vialidades con mayor afluencia vehicular y peatonal de la zona. Esta importante vía de comunicación ha presentado un deterioro significativo durante más de cinco décadas. Los trabajos iniciarán en los próximos días y permitirán modernizar esta arteria vial que conecta a ambas demarcaciones.
Montoya Márquez adelantó también que se impulsarán proyectos de infraestructura hidráulica para atender de manera estructural los problemas de inundaciones y desbordamientos que históricamente han afectado a las comunidades de la zona limítrofe. «Vamos a brindar soluciones de fondo que ayuden a reducir los riesgos permanentes que durante tanto tiempo han afectado a esta región».
Coordinación multisectorial
El convenio permitirá fortalecer los operativos conjuntos en múltiples áreas: seguridad pública, movilidad, gestión de residuos, desarrollo económico, actividades deportivas, culturales y artísticas. También incluye mejoras en alumbrado público y recuperación de espacios destinados a la convivencia comunitaria.
«Este es un verdadero trabajo en equipo. No se trata de una voluntad unilateral, sino de una decisión construida a partir del conocimiento del territorio, de recorrer las calles, escuchar a los vecinos y comprender que las soluciones deben ser compartidas», enfatizó Montoya.
Voluntad política sin fronteras administrativas
Por su parte, la alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Núñez, destacó que aunque la firma del convenio podría percibirse como un acto administrativo, en realidad representa la voluntad política de ambos gobiernos para trabajar de manera coordinada.
Núñez señaló que cientos de personas transitan diariamente entre ambas demarcaciones para acudir a sus centros de trabajo, realizar actividades comerciales, visitar a familiares o disfrutar de espacios públicos. «Entendemos que el bienestar de una familia no termina en una frontera administrativa. Cuando coordinamos esfuerzos, respondemos con mayor rapidez a las necesidades de la población».
Este convenio representa un modelo de cooperación intermunicipal que trasciende las divisiones político-administrativas, reconociendo que los problemas de seguridad, infraestructura y servicios públicos no respetan límites territoriales y requieren de soluciones coordinadas que beneficien a toda la población de la zona.