El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recolectó más de un millón de unidades y productos sanguíneos durante 2025, cifra que permitió atender a pacientes con padecimientos hemato-oncológicos, intervenciones quirúrgicas, urgencias transfusionales por accidentes y complicaciones obstétricas que ponen en riesgo sus vidas.
Esta labor fue posible gracias a la red integrada por 56 Bancos de Sangre y 147 Centros de Colecta distribuidos en unidades médicas de todo el país, infraestructura que destaca por su capacidad operativa y alcance nacional.
El Banco de La Raza: el más grande de México
El doctor Oscar Zamudio Chávez, director del Banco Central de Sangre del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, destacó que esta institución es el más grande en México y el segundo en América Latina. Atiende un promedio de 10 mil donadores al mes y proporciona componentes sanguíneos a más de 45 unidades médicas en la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Morelos y Guerrero, además de hospitales que requieren dotación especial en contingencias o para grupos sanguíneos poco frecuentes.
Llamado a fortalecer la donación altruista
De enero a junio del presente año, 785 donadores altruistas han acudido al Banco de La Raza, y actualmente cuenta con una base de datos de cinco mil donadores de esta modalidad. A pesar de estos números, el doctor Zamudio Chávez hizo un llamado a la población general a sumarse a este compromiso con la vida.
En México, la donación altruista —aquella que no está dirigida a un paciente o familiar específico— representa apenas el 8.5 por ciento del total de donaciones. Esta cifra revela la necesidad de fortalecer una cultura de donación desinteresada en el país.
Seguridad garantizada en cada proceso
El director del Banco de La Raza aclaró mitos comunes sobre la donación de sangre. En el IMSS, la seguridad se garantiza mediante una estricta valoración médica e historia clínica confidencial. El material utilizado en la extracción es estéril, desechable y de un solo uso.
Para el paciente receptor, el cien por ciento de las unidades recolectadas se someten a pruebas exhaustivas para descartar infecciones transmisibles por transfusión, incluyendo VIH, Hepatitis B y C, sífilis y enfermedad de Chagas.
Una historia de vida y esperanza
Con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, conmemorado el 14 de junio, Alejandro Rojas representa el impacto real de la donación altruista. En enero de 2025, le diagnosticaron síndrome mielodisplásico, un cáncer de la sangre donde la médula ósea produce células que no maduran correctamente.
El mismo día que recibió su diagnóstico, tras un aspirado de médula ósea, le informaron que su esposa había fallecido. A pesar del impacto devastador de ambas situaciones, con el apoyo de sus hijas Ana y Alessandra, decidió seguir adelante y luchar por su vida.
En poco más de un año, Alejandro ha recibido cerca de 45 transfusiones sanguíneas, la gran mayoría provenientes de donadores altruistas. Trabajaba en la música, producción y en un negocio de piezas de colección y restauración, actividades que le permitieron llevar una vida plena antes del diagnóstico.
El reflejo de una segunda oportunidad
«La gente dona y lo hace desinteresadamente, sin saber el trasfondo que lleva y todo lo que están ayudando y las familias que están uniendo», expresa Alejandro. «Hoy me siento bien y verdaderamente lo atribuyo a la sangre que estoy recibiendo y al tratamiento. Me he dado cuenta que con las transfusiones tengo un cambio inmediato, como las espinacas para Popeye».
Reconoce el profesionalismo y trato cálido del personal del Banco de Sangre del CMN La Raza, y agradece profundamente a los «héroes anónimos, a quienes donan sangre, porque a diferencia de los héroes de cómics, de verdad nos están salvando y yo soy un ejemplo muy claro».
La perspectiva de una hija
Alessandra, hija de 19 años de Alejandro, lo acompaña cada semana para revisar sus niveles de plaquetas y hemoglobina. Cuando estos descienden, requiere una transfusión de sangre donada desinteresadamente.
«Ahora que nos encontramos en esta situación me doy cuenta que esa decisión de donar sangre por gusto para una persona que ni siquiera conoces, verdaderamente puede ayudar a cambiar completamente la vida», reflexiona Alessandra. «Nos dan la posibilidad de convivir más tiempo con las personas que amamos, de crear nuevos recuerdos, de poder estar y pasar tiempo con ellos. Yo siempre estaré muy agradecida porque me están dando la posibilidad de estar con mi papá más tiempo».