La confianza ciudadana en las autoridades electorales del Estado de México alcanza 51.5%, según un análisis elaborado por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) en colaboración con El Colegio Mexiquense, A. C. Este hallazgo subraya la importancia de la credibilidad institucional como motor de la participación electoral en la entidad.
El estudio titulado La participación ciudadana durante los comicios para Gubernatura en el Estado de México en el periodo 2011-2023 analiza tres procesos electorales (2011, 2017 y 2023) y establece que la confianza en quiénes organizan las elecciones es un factor determinante para que la ciudadanía decida participar.
¿Por qué importa la confianza electoral?
La investigación destaca que cuando la población percibe transparencia en la organización, respeto a las reglas y garantía de que su voto será contado de manera justa, se fortalece la legitimidad de los procesos democráticos. Esta percepción de certidumbre motiva directamente a los ciudadanos a acudir a las urnas, consolidando así una democracia más participativa.
Diferencias por edad y educación
Los datos revelan variaciones significativas según características demográficas. Las personas mayores de 50 años registran el nivel más alto de credibilidad, otorgando calificaciones entre 4 y 9 en una escala de 1 a 10. El grupo de 31 a 45 años presenta un nivel intermedio, ubicándose entre 3 y 7 puntos.
Por nivel educativo, el panorama es más complejo. Quienes cuentan con posgrado confían más en las autoridades electorales, seguidos por personas con educación básica. Sorprendentemente, aquellos con educación superior presentan una valoración menor, lo que refleja una ciudadanía diversa con distintos grados de aceptación hacia las instituciones electorales.
Un mapa territorial de confianza desigual
A nivel geográfico, la confianza se distribuye de manera desigual en la entidad. Diecinueve municipios registran niveles altos de confianza, con calificaciones de 9 y 10: Almoloya de Alquisiras, Chiconcuac, Coatepec Harinas, Ecatzingo, Hueypoxtla, Ixtapan de la Sal, Jaltenco, Juchitepec, Mexicaltzingo, Otzoloapan, Polotitlán, Santo Tomás, Texcaltitlán, Tonanitla, Villa de Allende, Xalatlaco, Zacazonapan, Zacualpan y Zumpahuacán.
En contraste, 88 municipios se ubican en un rango medio de confianza (3 a 9 puntos), mientras que solo 18 demarcaciones concentran calificaciones bajas (1 a 3). Entre estos últimos destaca el sur de la entidad, con municipios como Luvianos, Tejupilco, Joquicingo y Sultepec.
Más allá de la organización electoral
El análisis subraya un aspecto crucial: la confianza en autoridades electorales no depende únicamente de la correcta organización técnica de los comicios. Factores más amplios como el desempeño gubernamental, la cercanía institucional y la experiencia ciudadana posterior a las elecciones influyen decisivamente en la percepción pública.
Este hallazgo posiciona al IEEM como un órgano garante de la democracia mexiquense, responsable de organizar elecciones confiables y transparentes. Sin embargo, también evidencia la necesidad de fortalecer la confianza entre grupos poblacionales con percepciones menos favorables, particularmente en municipios sureños y entre personas con educación superior.
Metodología sólida y resultados validados
La información recabada proviene principalmente de encuestas presenciales, procesadas mediante controles de calidad, consistencia y depuración de respuestas. Los resultados fueron validados a través de análisis estadístico y complementados con datos de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2023 del INEGI.
Con estos hallazgos, el IEEM y El Colegio Mexiquense confirman que la confianza en las autoridades electorales es una fortaleza relativa de la democracia estatal, pero también identifican áreas específicas donde es necesario invertir en transparencia y cercanía institucional para consolidar una participación electoral más robusta en la entidad.