La temporada de lluvias sigue dejando en evidencia la falta de medidas preventivas efectivas en la Zona Oriente del Valle de México. Pese a los operativos Tláloc y Toloque desplegados por las autoridades de los tres niveles de gobierno, los encharcamientos continúan afectando a municipios limítrofes entre el Estado de México y la Ciudad de México, evidenciando una coordinación insuficiente entre alcaldías.
Coordinación deficiente entre entidades
Los trabajos conjuntos entre las alcaldías del Edomex y CDMX han resultado poco satisfactorios. Las autoridades siguen cuestionándose qué y quién debe hacer las cosas, lo que refleja la desorganización institucional ante una problemática recurrente. Esta falta de claridad en responsabilidades ha retrasado acciones concretas mientras las calles y avenidas principales de ambas entidades sufren inundaciones.
Municipios más afectados
Los encharcamientos impactan principalmente a Los Reyes La Paz, Chimalhuacán, Ixtapaluca, Valle de Chalco, Chalco y Texcoco en el Estado de México, así como a Iztapalapa y la zona centro de la capital. En el norte, Naucalpan y Tlalnepantla también reportan afectaciones significativas, junto con delegaciones circundantes de la CDMX.
Políticas públicas débiles
A pesar de que las autoridades meteorológicas advirtieron oportunamente sobre intensas lluvias, las respuestas de los gobiernos locales fueron genéricas. Las autoridades únicamente reiteraron a la ciudadanía que no tire basura en vías públicas, sin implementar políticas efectivas de prevención y manejo de desechos.
Esta estrategia reactiva, en lugar de preventiva, refleja la ausencia de una política integral que fortalezca la cultura de prevención entre la población. Los ciudadanos denuncian que, aunque existen operativos de desagüe de emergencia, estos solo actúan cuando el problema ya es crítico.
Un problema que se repite
La situación evidencia que año tras año se repite el mismo ciclo: las temporadas de lluvias llegan, las afectaciones ocurren y las autoridades responden de forma tardía. Los operativos de asistencia a la población funcionan como medidas de contención, pero no atacan las causas raíz de los encharcamientos recurrentes.
Especialistas señalan que se requiere de inversión en infraestructura de drenaje, limpieza permanente de cauces, regulación de construcciones en zonas de riesgo y campañas sostenidas de cultura ambiental, no solo llamados esporádicos a no contaminar.
Con la temporada de lluvias apenas iniciando, expertos advierten que sin medidas preventivas decididas, las afectaciones serias de años anteriores podrían repetirse en los próximos meses.