Un oasis renace en El Caracol
El gobierno de Ecatepec avanza en una de las acciones ambientales más ambiciosas de la Zona Metropolitana: el rescate de El Caracol, antigua reserva ecológica del Área Natural Protegida del ex lago de Texcoco. Con la construcción de 2.37 kilómetros de bordos y la inundación de 100 hectáreas, la administración municipal busca recargar los mantos freáticos, crear un vaso regulador hídrico y consolidar un corredor para las aves migratorias.
Durante un recorrido por la zona, la presidenta municipal Azucena Cisneros Coss detalló que el proyecto de creación de un humedal en 800 hectáreas representa la iniciativa ambiental más grande de toda la Zona Metropolitana. Los especialistas, regidores y vecinos que acompañaron la visita pudieron constatar lo que parecía imposible hace poco: el regreso de garzas, patos y flora endémica a un lugar que durante años estuvo abandonado e invadido.
De la invasión al rescate ambiental
Cisneros Coss recordó que en 2019, actores políticos permitieron una invasión de ese espacio. «De hecho, cuando llegamos todavía existían las casetas con gente ajena al lugar», señaló. El gobierno municipal actuó de inmediato para desalojar a los invasores y proteger las tierras con una vocación estrictamente natural.
El proyecto implementa una estrategia innovadora: traer aguas negras del estado de Hidalgo a través del Gran Canal, para crear el humedal. Las aguas serán saneadas lentamente mediante celdas por gravedad y procesos naturales de salinidad y vegetación, permitiendo así restaurar este pulmón ecológico sin contaminar el ambiente.
Un reto regional que requiere coordinación
Ecatepec, Atenco, Texcoco, Nezahualcóyotl y Chimalhuacán forman parte de la histórica zona lacustre del Valle de México. Por eso, la administración municipal trabaja para convencer a los gobiernos vecinos, especialmente al de Chimalhuacán, de sumarse a los trabajos de creación de humedales en sus territorios.
Según la alcaldesa, alimentar los mantos freáticos permitirá que los habitantes de la región continúen extrayendo agua de manera sostenible. «Donde hubo erosión y solo tierra durante décadas, hoy tenemos el inicio de un humedal de gran trascendencia. Esta parte lacustre del lago de Texcoco vuelve a su función original: nutrir los mantos freáticos y garantizar agua para las próximas generaciones», afirmó Cisneros Coss.
Jorge Daniel Fonseca Cando, director del Área Natural Protegida del Lago de Texcoco, acompañó el recorrido junto a especialistas, confirmando que el proyecto representa una vocación de diálogo, defensa de las comunidades y protección de los espacios. La única manera de garantizar agua a futuro, coincidieron todos, es restaurar El Caracol a su vocación natural.