Viernes, 29 de mayo de 2026 Edición Impresa
Recientes
Amazon apuesta por formar talento en IA: ¿filantropía o estrategia comercial?Guerrero bajo fuego: cuando el crimen organizado asedia a pueblos indígenasGuerrero: El conflicto armado que sofoca a comunidades indígenasMéxico moderniza acceso a medicamentos con dispensadores automáticosLópez Obrador y el ejercicio del derecho de réplica en MéxicoCuando el Estado elige la ceguera voluntariaMayo en bolsa: oportunidades inversoras en medio de turbulencias globalesMéxico se consolida como potencia automotriz global frente a EE.UU.Amazon apuesta por formar talento en IA: ¿filantropía o estrategia comercial?Guerrero bajo fuego: cuando el crimen organizado asedia a pueblos indígenasGuerrero: El conflicto armado que sofoca a comunidades indígenasMéxico moderniza acceso a medicamentos con dispensadores automáticosLópez Obrador y el ejercicio del derecho de réplica en MéxicoCuando el Estado elige la ceguera voluntariaMayo en bolsa: oportunidades inversoras en medio de turbulencias globalesMéxico se consolida como potencia automotriz global frente a EE.UU.

De Nalgas: cuando la rebeldía musical sigue siendo un acto político

La banda mexicana reafirma su compromiso antisistema a una década de 'Vulgar Dulce Hogar' y demuestra que el punk no es nostalgia, sino urgencia.
De Nalgas: cuando la rebeldía musical sigue siendo un acto político

De Nalgas: cuando la rebeldía musical sigue siendo un acto político

Hay bandas que envejecen con el peso de la nostalgia, convertidas en museos vivientes de sus propias glorias. Luego están las que, como De Nalgas, avanzan con la certeza incómoda de que sus primeras razones para existir siguen siendo válidas. A diez años del lanzamiento de Vulgar Dulce Hogar, el conjunto mexicano no celebra un aniversario cualquiera, sino una vigencia que incomoda precisamente porque nada ha cambiado fundamentalmente en las estructuras contra las que se levantó la voz.

En el contexto actual latinoamericano, donde la desigualdad persiste con renovados disfraces y los mecanismos de control se sofistican constantemente, las palabras de De Nalgas adquieren un peso particular: la música antisistema no es un género, sino una necesidad. No es una moda de adolescentes rebeldes, sino un espacio donde la contracultura sigue siendo el único lenguaje honesto posible para algunos.

Una década después: la pertinencia del grito

El disco que marcó un punto de inflexión en su trayectoria no envejece bien porque haya envejecido mal, sino porque sus denuncias permanecen. Vulgar Dulce Hogar llegó cargado de crudeza lírica y sonoridades ásperas que se negaban a ser digeridas fácilmente por las plataformas de streaming ni por las radios comerciales. Era un álbum incómodo entonces; lo sigue siendo ahora, quizás más, en tiempos donde la cooptación de la rebeldía es casi instantánea.

Que la banda hable de la importancia que mantiene la música antisistema en el panorama actual no es una declaración romántica. Es un diagnóstico. En México y toda América Latina, donde la violencia institucional, la corrupción y la precarización de la vida cotidiana son hechos tangibles que no figuran principalmente en las conversaciones de los medios hegemónicos, proyectos como el de De Nalgas funcionan como válvula de escape y como espejo de una realidad que otros prefieren no nombrar.

Bisnesworld: cuando el punk se burla de sus propios consumidores

La llegada de Bisnesworld, nuevo material del grupo, representa un gesto que va más allá de la entrega discográfica rutinaria. El título mismo sugiere una ironía filosa: la conjunción deliberada entre el inglés comercial y la realidad del mercado musical latinoamericano, donde incluso la rebeldía debe convertirse en producto para alcanzar visibilidad.

Esta es la paradoja central que enfrenta cualquier banda punk contemporánea: ¿cómo mantener la integridad del mensaje en un ecosistema donde todo es susceptible de ser monetizado? De Nalgas parece estar consciente de esto, enfrentándolo de frente en lugar de pretender una pureza imposible. No es una concesión a lo comercial; es una confrontación irónica con él.

El punk como resistencia cotidiana

Cuando se afirma que el punk sigue más vivo que nunca, no se habla necesariamente del punk como estética—las púas, el maquillaje, la indumentaria. Se habla de una actitud fundamental: la negación a aceptar narrativas prefabricadas, el rechazo a la comodidad de las explicaciones simplistas, la insistencia en nombrar lo feo porque es real.

En México, donde jóvenes desaparecen, donde las mujeres enfrentan femicidios sistemáticos, donde la represión contra manifestantes sigue siendo común, donde los empresarios dictan las políticas públicas, una banda que continúa gritando estas verdades no es un anacronismo. Es una brújula.

Mirar al futuro sin romanticismo

De Nalgas celebra una década con la sensatez de quien sabe que no hay victorias finales, solo batallas continuas. Su música no promete salvación; ofrece compañía en la indignación. En un momento donde la apolitización es la estrategia hegemónica de las plataformas y donde se intenta convencer a la población de que los problemas estructurales son responsabilidad individual, la existencia misma de una banda que se niega a ello es un acto de insurgencia.

El futuro del punk no depende de qué tan antiguo sea el género, sino de qué tan presente permanezca la injusticia. Y mientras ésta exista, habrá voces como la de De Nalgas que se nieguen a callarse.

Información basada en reportes de: Record.com.mx

🗞️
Edición Impresa Leer ahora →