El Estado de México se unió oficialmente a la Estrategia Nacional de Salud Mental #ABCDeLasEmociones, impulsada por la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA). La iniciativa busca fortalecer el bienestar emocional de adolescentes entre 12 y 17 años, uno de los sectores más vulnerables en materia de salud mental en el país.
La estrategia se implementa a través de la Secretaría de Salud estatal en coordinación con la Secretaría de Salud federal, con el objetivo de generar entornos sociales más seguros para los jóvenes mediante redes de apoyo y acompañamiento comunitario.
Primera fase: sensibilización y orientación
En esta etapa inicial, el Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones (IMSAMA) lidera las acciones con campañas de sensibilización en redes sociales, distribución de guías de educación socioemocional y programas de apoyo comunitario. El objetivo es fortalecer la atención emocional y promover espacios de acompañamiento y escucha activa.
«Estamos en puerta reuniones interinstitucionales para ampliar esta estrategia», informó Celina Castañeda de la Lanza, Secretaria de Salud del Estado de México. La funcionaria destacó que los mexiquenses ya cuentan con la Línea de la Vida (800 911 2000), un recurso que ofrece orientación emocional y promueve una cultura de atención oportuna en crisis psicológicas.
Equipos especializados en comunidades
El programa federal contempla que en el Edomex participen equipos de atención integrados por psicólogos especializados. Estos profesionales brindarán orientación y acompañamiento socioemocional en distintos entornos comunitarios, llegando directamente a donde viven los adolescentes.
Se estima que la siguiente etapa de implementación inicie a partir de septiembre, cuando se espera expandir significativamente la cobertura y ampliar el alcance de estos servicios en toda la entidad.
Combatir estigmas y fortalecer redes de apoyo
Más allá de la atención directa, la iniciativa busca romper con los estigmas asociados a la atención psicológica y fomentar una cultura de cuidado emocional en las comunidades. El énfasis está en crear redes de escucha, acompañamiento y apoyo que permitan a los adolescentes expresar sus emociones sin temor al juzgamiento.
Esta estrategia responde a una necesidad creciente en el país. Los adolescentes enfrentan presiones académicas, sociales y familiares que afectan su salud mental, situación que se intensificó durante y después de la pandemia. Expertos advierten que la depresión, ansiedad y autolesiones son cada vez más comunes entre este grupo de edad.
Con esta iniciativa, el Estado de México se posiciona como un actor clave en la agenda nacional de salud mental, priorizando a una población que históricamente ha sido desatendida en materia de servicios psicológicos accesibles y de calidad.