El gobierno de Chimalhuacán intensifica su lucha contra los asentamientos irregulares. A través de un operativo de la Dirección de Desarrollo Urbano, suspendió 26 predios localizados fuera del perímetro urbano autorizado, en el predio denominado El Tepetate, dentro de la localidad de San Juan Zapotla.
La intervención incluyó la colocación de sellos de suspensión de obra y el retiro de cercados instalados sin autorización. Según informó el director de Desarrollo Urbano, Marcos López Castañeda, se detectaron 20 predios delimitados con malla, polines y alambre de púas, además de seis propiedades en proceso constructivo que fueron clausuradas como parte de la acción.
Regulación municipal en defensa del territorio
Las acciones se ejecutaron conforme al artículo 183 del Bando Municipal de Chimalhuacán, que prohíbe expresamente los asentamientos humanos y construcciones en zonas de restricción. La normativa incluye áreas sobre derechos de vía, barrancas, laderas, vías férreas, ríos, arroyos, canales y redes de servicios públicos como agua potable, drenaje y electricidad.
La regulación también veta construcciones en avenidas, calles, camellones, banquetas y espacios de dominio público, así como en zonas arqueológicas, monumentos históricos y áreas de preservación ecológica. Asimismo, prohíbe rellenos con tierra, cascajo, escombro o residuos sólidos en zonas protegidas sin autorización previa de autoridades competentes.
Notificaciones previas al operativo
Antes de ejecutar la clausura, el municipio realizó las notificaciones correspondientes a los propietarios de los predios afectados. El operativo refleja el compromiso del gobierno local por controlar el crecimiento desordenado que ha caracterizado a la zona conurbada de Chimalhuacán.
Esta medida se enmarca en una estrategia más amplia para detener la expansión irregular que presiona sobre recursos naturales y servicios públicos en la región. Las autoridades municipales mantienen vigilancia constante en áreas propensas a invasiones y construcciones clandestinas.
Impacto en la regulación urbana
La suspensión de estos 26 predios representa un paso significativo en la aplicación de la normativa municipal. Los asentamientos irregulares generan problemas de infraestructura, seguridad y deterioro ambiental, por lo que las autoridades buscan contenerlos mediante operativos como este.
Los propietarios de las construcciones clausuradas pueden interponer recursos administrativos conforme a los procedimientos establecidos en la ley. El gobierno municipal continúa recibiendo denuncias ciudadanas sobre nuevos asentamientos irregulares en la demarcación.