En un ambiente de alegría y gratitud, más de seis mil madres de familia disfrutaron del Festival Texcocolate en las instalaciones de la Feria del Caballo de Texcoco. El evento, que se extendió desde las dos de la tarde, repartió más de mil premios entre los asistentes, con la sorpresa de un automóvil último modelo como el gran atractivo de la jornada.
Premios que hicieron historia
La tómbola del festival distribuyó electrodomésticos y tecnología que transformaron la celebración en una experiencia memorable para las familias texcocanas. Entre los obsequios entregados destacaron cafeteras, planchas para el cabello, freidoras de aire, refrigeradores y pantallas de televisión. Pero el momento que robó todas las emociones fue la rifa final: un Renault Kwid 2026 que cambió la vida de una afortunada ganadora.
Al llegar a las instalaciones, cada asistente recibía una bolsa con un número que le permitía participar en los sorteos. Esta estrategia garantizó que prácticamente una de cada seis madres regresara a casa con un regalo bajo el brazo, asegurando que nadie se fuera sin una sorpresa.
Entretenimiento que hizo bailar a Texcoco
El espectáculo artístico fue el corazón del evento. El payaso Choco-Choco abrió la jornada con sus ocurrencias que arrancaron carcajadas, seguido por la legendaria energía de Los Teen Tops, quienes pusieron a todas a bailar al ritmo del rock and roll clásico.
Posteriormente, Cantaritos del Ritmo y Aarón y su Grupo Ilusión tomaron el escenario para ofrecer sus mayores éxitos, dedicando cada canción al «Corazón de Texcoco». La música no paró de sonar y el ambiente vibrante se mantuvo durante toda la tarde.
Evelín y su inesperado premio
El clímax llegó cuando se cantó el número 217 en la tómbola del automóvil. Evelín, habitante de la cabecera municipal, no podía creer su suerte. Entre risas, lágrimas y una emoción desbordante, la ganadora confesó que su única intención era ir a bailar y disfrutar del evento, sin imaginar que regresaría a casa estrenando un Renault Kwid 2026.
El Presidente Municipal, Nazario Gutiérrez Martínez, entregó personalmente las llaves a Evelín entre aplausos y gritos de «¡Sí se pudo!» que retumbaron en la Feria del Caballo.
Un mensaje de gratitud desde la administración
Durante la ceremonia de premiación, Nazario Gutiérrez Martínez enfatizó la importancia de honrar a las madres en vida. «Ellos nos enseñaron que si hay que darles algo, hay que dárselos en vida; por eso hoy estamos aquí y les vamos a seguir dando», expresó el alcalde, quien además prometió que «el próximo año será mucho mejor».
La Presidenta Honoraria del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Yesenia Armas Tobón, supervisó personalmente la atención a las madres y estuvo presente en cada momento del festival.
Con un cierre emotivo y repleto de felicitaciones para Evelín y todas las madres texcocanas, el Festival Texcocolate cerró sus puertas habiendo cumplido su objetivo: demostrar que el reconocimiento a las madres trasciende un simple día festivo y se convierte en una celebración comunitaria que fortalece los lazos familiares y la identidad local.