ECATEPEC, Méx. Con música de Cepillín de fondo y juguetes en las manos, la policía municipal de Ecatepec ejecutó el «Operativo Sonrisas», una iniciativa que llevó obsequios y sorpresas a cientos de niños en colonias vulnerables de la demarcación, incluyendo zonas de la Sierra de Guadalupe consideradas entre las más marginadas del municipio.
El despliegue operativo, encabezado por Luis Alberto Taylor González, comisario de Seguridad Ciudadana y Tránsito Municipal, cubrió cinco colonias: Luis Donaldo Colosio, Ciudad Cuauhtémoc, Lomas de San Carlos, Arboledas Xalostoc y San Andrés de la Cañada. En el operativo participaron elementos de los sectores 5, 7 y 15, agrupamientos de Prevención del Delito, Policía Metropolitana, Grupo de Operaciones Especiales, Tránsito Municipal y personal de Fuerza de Tarea de Marina.
«Alegría en las zonas altas»
«Hoy realizamos el Operativo Sonrisas para llevar alegría a nuestros pequeños, y desde la policía municipal seguiremos cuidando el bienestar de las niñas y los niños de Ecatepec», afirmó el comisario Taylor González.
En la colonia La Laguna de Chiconautla, los menores fueron sorprendidos con superhéroes, muñecas, pelotas, dinosaurios, unicornios, dragones y plastilina moldeable. El impacto fue inmediato: Samantha y Giovanna, dos niñas de la zona irregular conocida como «El Hoyo» en Ciudad Cuauhtémoc, recibieron sus juguetes con emoción y formularon un emotivo pedido a los uniformados.
«Fue muy bonito el regalo, muchas gracias a los policías y les pedimos que a los niños maltratados siempre los rescaten», expresaron las menores, reflejando las realidades de vulnerabilidad que enfrentan miles de infantes en estas áreas.
Entretenimiento y celebración en las colonias
En Lomas de San Carlos, los policías del Sector 5 organizaron un festejo con show de payasos, baile y canto, mientras distribuían botanas y obsequios entre decenas de pequeños que disfrutaban del entretenimiento.
Uno de los momentos más significativos se vivió en Arboledas Xalostoc, en la cima de la Sierra de Guadalupe. Los 17 integrantes de la familia Quintero, que ha habitado este sitio durante 28 años, recibieron la visita de policías por primera vez en su historia. «Me dio mucho gusto que se acordaran de nosotros, estoy muy agradecido que vinieran y por los servicios que nos dan; es un bonito detalle para los niños, como estamos hasta acá arriba es la primera vez que alguien viene a dejar juguetes», expresó don Luis Quintero.
Una sorpresa inesperada en el regreso a casa
La canción «En el Bosque de la China», de Cepillín, sonaba desde una patrulla que circulaba por Arboledas Xalostoc, atrayendo la atención de los menores. Samuel, de 10 años, regresaba de la escuela por avenida Puerto del Gallo cuando vio la patrulla y pensó que algo había ocurrido, pero su expresión cambió al instante.
«Pensé que había un problema, pero me sorprendí cuando me dieron un juguete», contó el niño, evidenciando cómo un simple gesto puede transformar la percepción de menores en zonas de riesgo.
Un gesto valorado por las familias
Adriana, madre de un pequeño en La Lomita, San Andrés de la Cañada, reconoció la importancia social de la iniciativa. «Está muy bien, es una buena obra, son muchos niños que no reciben nada, ya sea de su familia o en la escuela, pero es gran detalle para los pequeños».
El Operativo Sonrisas refleja un enfoque diferente en la labor policial: mientras mantiene la presencia de seguridad en colonias vulnerables, humaniza el uniforme y genera vínculos de confianza con la comunidad, especialmente con los menores que, en muchos casos, solo tienen contacto con la policía en circunstancias traumáticas.