Los Tlateles, nombre que en náhuatl significa «Tierra Amontonada», sufre un saqueo sistemático de vestigios precolombinos sin que autoridades de los tres niveles de gobierno tomen medidas para detenerlo. La zona arqueológica de Chalco, que data del preclásico (500 A.C.), pierde decenas de piezas prehispánicas diariamente, según denuncias de expertos en la materia.
Destrucción sin freno
El arqueólogo Alexis Daniel Rodríguez señaló que ninguna autoridad de cultura a nivel federal, estatal o municipal, ni el Centro INAH del Estado de México, ha actuado para evitar la destrucción de piezas arqueológicas. «Existen personas que se dedican exclusivamente a escarbar y recoger las figuras precolombinas, y lo peor es que las venden sin importar que están vendiendo el patrimonio nacional», explicó.
Según el especialista, la situación es crítica: «En muchas ocasiones se le ha dicho a los tres niveles de gobierno, muy en especial al INAH, sin embargo está muy lejos que paren de saquear este sitio arqueológico. Además, las tumbas saqueadas tienen osamentas que tiran y se pueden ver a simple vista».
Venta de terrenos acelera la destrucción
La problemática se agrava con la comercialización de terrenos en el Paraje de los Tlateles. Rodríguez denunció que la presidenta municipal de Chalco conoce estos hechos pero no actúa. «Lo peor es que con la misma piedra construyen la mampostería, destruyendo quizás miles de joyas precolombinas», lamentó.
Esta destrucción no solo implica la pérdida de artefactos, sino también la desaparición de conocimiento ancestral. Los arqueólogos alertan que miles de piezas invaluables podrían estar siendo destruidas bajo estructuras de construcción moderna.
Llamado a las autoridades federales
El arqueólogo hizo un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para que protejan el patrimonio nacional. «El gobierno municipal de Chalco no hace nada», enfatizó.
Importancia histórica de la zona
En la época prehispánica, Xico fue un centro ceremonial de gran relevancia. Estudiosos llegaban ahí para aprender sobre astronomía, cambios climáticos y la adoración de Tlaloc, la deidad de la lluvia. Hoy, esa riqueza histórica legada por los antepasados corre el riesgo de desaparecer por la especulación inmobiliaria.
Sin intervención urgente de las autoridades competentes, el patrimonio arqueológico de Los Tlateles podría perderse irremediablemente en los próximos años.