Resultados concretos en seguridad laboral
Las empresas mexicanas adheridas a la estrategia Entornos Laborales Seguros y Saludables (ELSSA) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) demostraron durante 2025 que la inversión en prevención produce resultados tangibles. Al cierre del año, dos mil 522 centros de trabajo registraron 10 mil 184 accidentes de trabajo menos comparado con 2024, mientras que 593 empresas lograron reducir mil 001 casos de enfermedades ocupacionales.
Estos números reflejan el impacto de acciones específicamente diseñadas para prevenir lesiones en mano y tobillo, mejorar el manejo de máquinas y herramientas, optimizar espacios de trabajo e instalaciones eléctricas, y fortalecer protocolos en el uso de sustancias químicas peligrosas.
Un trabajo colaborativo que funciona
«Esto se logra con la colaboración tripartita entre las empresas, el IMSS, las personas trabajadoras y los sindicatos. Lo que se busca es que todas las personas vayan a trabajar a un lugar seguro y saludable, y que regresen sanos y salvos a casa», enfatizó la doctora Rebeca Velasco Reyna, titular de la Coordinación de Salud en el Trabajo del IMSS.
El éxito de ELSSA se sustenta en el Plan de Prevención de Accidentes de Trabajo (PAPAT), mediante el cual ingenieros de Salud en el Trabajo del IMSS brindan acompañamiento gratuito a las empresas. El proceso comienza con un diagnóstico que identifica situaciones de riesgo, seguido de cursos de sensibilización con los trabajadores y recomendaciones técnicas específicas según el sector y características de cada negocio.
Beneficios más allá de los números
La reducción de accidentes y enfermedades laborales genera beneficios económicos y sociales directos: trabajadores más saludables, menor ausentismo no programado, reducción de incapacidades y mejora en las condiciones de trabajo. Las empresas también logran una productividad más sostenible al contar con personal que realiza sus labores en ambientes seguros.
Riesgos psicosociales: el siguiente frente
Con miras al Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo del 28 de abril, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha establecido para 2026 el tema central: «Garanticemos un entorno psicosocial saludable en el trabajo». El IMSS ya se prepara para este desafío con la línea cuatro de ELSSA, enfocada en la prevención de enfermedades por factores de riesgos psicosociales.
Esta iniciativa aborda cómo el diseño, organización y gestión del trabajo influyen en el bienestar de los empleados, considerando factores como carga y tiempo de trabajo, claridad de funciones, autonomía, apoyo social, gestión del estrés y prevención de violencia y acoso laboral.
Herramientas disponibles para empresas
El IMSS pone a disposición de los centros de trabajo tres pilares fundamentales:
Plataforma Digital ELSSA: Una herramienta gratuita que permite identificar y analizar factores de riesgo psicosocial, evaluar el entorno organizacional y acceder a listas de comprobación, guías y fichas técnicas para autoevaluación.
Capacitación Especializada: A través de los Centros Regionales de Seguridad en el Trabajo, Capacitación y Productividad (CRESTCAP) se ofrece un curso específico sobre riesgos psicosociales alineado con la norma NOM-035-STPS-2018, capacitando a empleadores para establecer políticas preventivas e identificar situaciones de riesgo.
Intervenciones Médicas: Personal especializado revisa y valida los programas preventivos de las empresas, asegurando su congruencia técnica y ofreciendo recomendaciones precisas para mejorar áreas afectadas.
Un enfoque integral hacia la salud
Complementando estas acciones, el IMSS cuenta con intervenciones adicionales que impactan positivamente en la salud mental y el clima organizacional. Entre ellas, Estudios y Programas de Seguridad y Salud en el Trabajo, acompañamiento a Comisiones de Seguridad e Higiene, promoción de salud integral a través de PrevenIMSS en Empresas, y programas como «Pierde Kilos, Gana Vida».
Con este modelo integral, el Instituto Mexicano del Seguro Social demuestra que la seguridad y salud laboral no es solo una obligación normativa, sino una inversión que genera retornos tangibles: trabajadores más sanos, empresas más productivas y una sociedad que trabaja en mejores condiciones.