En una jornada que marca un hito de inclusión social, el Gobierno del Estado de México llevó a cabo 20 matrimonios en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social (CPRS) «Lic. Juan Fernández Albarrán» en Tlalnepantla, proporcionando certeza jurídica a personas privadas de la libertad que decidieron formalizar sus uniones. Simultáneamente, se realizaron siete registros de nacimiento y dos reconocimientos.
El amor en tiempos de encierro
Berny «N» y Tania «N» fueron una de las parejas que dieron el «sí» durante la ceremonia civil celebrada en el penal estatal. Con emoción y esperanza, ambas formalizaron un proyecto de vida en común que trasciende los muros de la institución.
«Estamos muy agradecidas, realmente era algo que deseábamos, era un sueño, era una meta. Y a partir de este momento creo que es un parteaguas para que las relaciones que pertenecen a la comunidad tengan fe en que sí se puede. Nuestro primer sueño era casarnos, mantenernos juntas, ahora lo que sigue es luchar por nuestra libertad», señaló Berny «N».
Para esta pareja, el matrimonio representa mucho más que un acto jurídico; simboliza la esperanza de un nuevo comienzo. Tania «N» expresó: «Que la amo, ella sabe que la amo, que realmente quiero pasar el resto de mi vida con ella, ella es la mujer de mis sueños».
Garantía de derechos fundamentales
Leo Larraguivel Hinojosa, Director del Registro Civil del Estado de México, destacó que estas uniones formalizan derechos fundamentales en el marco de una sociedad más incluyente. «Lo que siempre nos ha pedido nuestra Gobernadora, es que tenemos que acercar estos servicios, los cuales tienen que ser cada vez más incluyentes, de que nos acerquemos a la población que más lo necesita», expresó.
Javier Santos Plata Herrera, Director del CPRS de Tlalnepantla, enfatizó que estas jornadas representan oportunidades para fortalecer los vínculos familiares y promover una reinserción social más efectiva. «Hoy es un día diferente, no es un día cualquiera. La conducta de las personas al interior es de esperanza, tienen un motivo para estar mejor, portarse bien, tratar de seguir luchando con ese apoyo de su red familiar que es tan importante», puntualizó.
Identidad legal para menores
Más allá de los matrimonios, la jornada incluyó acciones cruciales para garantizar derechos de la infancia. Se realizaron dos reconocimientos y siete registros de nacimiento, asegurando que niñas y niños cuenten con un nombre, nacionalidad y acceso pleno a los derechos que les corresponden desde su nacimiento.
Brandon «N» fue uno de los padres que beneficiaron de esta iniciativa al registrar a su hijo. «Muy feliz porque sinceramente no tenía una identidad, algo que lo representara y ahora ya lo tiene y me siento bien, me siento feliz, vivo. Saliendo de aquí, mi sueño es casarme con mi esposa, darle un buen ejemplo a mi hijo y tener una hermosa familia», expresó.
Un compromiso con la inclusión
Estas acciones se enmarcan en los principios de «El Poder de Servir» de la administración de la Maestra Delfina Gómez Álvarez, reflejando un compromiso institucional con la cercanía a la población vulnerable y el reconocimiento de derechos en contextos de encierro.